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  • Investigación y Ciencia
  • Junio 2015Nº 465

Informe especial El futuro de la medicina 2015

Nanomedicina

Fármacos dirigidos contra el cáncer

Unos vehículos minúsculos liberan una mayor cantidad de medicamento en los tumores y reducen los efectos secundarios.

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El cáncer juega a un escondite mortal en el organismo, y a menudo los medicamentos que se emplean para detenerlo no logran vencerlo, como tampoco los pacientes. Estas sustancias no distinguen bien las células tumorales de las sanas. De hecho, a veces actúan sobre estas últimas y causan unos terribles efectos secundarios, mientras que las células cancerosas permanecen inalteradas. También puede suceder que las propias defensas del cuerpo, el sistema inmunitario, confundan los antineoplásicos con bacterias patógenas, u otros invasores externos, y los destruyan. Entonces, los fragmentos resultantes son transportados hasta los contenedores de desecho del cuerpo, en el hígado, los riñones y el bazo, sin poder alcanzar su objetivo. Pero incluso cuando los fármacos consiguen llegar al tumor, muchos de ellos se enredan en la densa maleza de la masa tumoral, incapaces de atravesarlo por completo.

Gracias a los avances en nanomedicina, los fármacos pueden salvar ahora esa complicada geografía y atacar los tumores directamente allí donde se ubican. La invención consiste en un vehículo diseñado para transportar medicamentos, envuelto por una cubierta externa para proteger su carga en su viaje a través del cuerpo. La posibilidad de escoger los componentes de estos vehículos, de apenas un nanómetro, ha permitido a los científicos crear una arquitectura especializada que, entre otras cosas, no dispare la alarma del sistema inmunitario. Kazunori Kataoka, de la Universidad de Tokio, y sus colaboradores han insertado potentes fármacos dentro de un envoltorio del tamaño de un virus de la hepatitis C, unas 200 veces más pequeño que un glóbulo rojo. A escala molecular, estos fármacos se asemejan mucho a las sustancias que sintetiza el propio organismo. También tienen la ventaja de poder deslizarse dentro de los tumores sin afectar a las células sanas.

Ya hay varias versiones de estos nanovehículos desarrolladas por el equipo de Kataoka que transportan diversos medicamentos a distintos tipos de tumores; se hallan en las etapas finales de ensayos clínicos realizados en Asia. Estos compuestos han logrado retrasar o invertir la progresión de la enfermedad en pacientes con cáncer de mama o de páncreas. Mientras, otros tipos de nanopartículas están en la segunda fase de ensayos clínicos en EE.UU. «Las etapas iniciales de desarrollo con esta tecnología llevan tiempo, pero se trata de un campo muy prometedor que ya está cosechando sus primeros frutos», opina Kataoka. «Los avances se acelerarán en los próximos cinco años.»

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