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1 de Noviembre de 1987
Política internacional

Defensa estratégica y armas de energía dirigida

Los copresidentes del grupo de especialistas de la Sociedad Americana de Física resumen su informe técnico sobre la aplicación de nuevos armamentos en la defensa estratégica.

En noviembre de 1983, unos ocho meses después de que el presidente Reagan emplazara a la comunidad científica estadounidense a colaborar en el desarrollo de un sistema «que intercepte y destruya los misiles balísticos intercontinentales antes de que lleguen a nuestro suelo», la Sociedad Americana de Física encargó un estudio que evaluara el estado actual de las armas de energía dirigida. Publicado por fin la pasada primavera, el trabajo se centra en el análisis de la aplicación de láseres y haces de partículas en la defensa estratégica. El comité, formado por 17 miembros y presidido por los autores, se propuso elaborar un informe que sirviera como punto de referencia técnica en posteriores debates sobre la viabilidad de la «coraza espacial» imaginada por los impulsores de la Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE), programa nacido a instancias del presidente norteamericano. El presente artículo se basa en tal informe.

Los miembros de la comisión se seleccionaron en razón de su experiencia en los campos científicos y técnicos de mayor interés para las armas de energía dirigida. Procedían de numerosos laboratorios universitarios, públicos o privados, y muchos de ellos participan de forma activa en el desarrollo de armamento nuclear o de las tecnologías en las que se apoya. En la preparación de este estudio hemos tenido acceso a información confidencial. La publicación del informe se retrasó siete meses, por la revisión a que fue sometido por parte del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, pese a lo cual el material eliminado ha sido mínimo. Las supresiones más significativas se refieren a la vulnerabilidad de los sistemas defensivos y a las posibles contramedidas.

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