Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Beneficios de la asincronía del corazón

Los marcapasos que alteran temporalmente el ritmo cardíaco podrían reforzar el vigor de este órgano.

Los perros portadores de los marcapasos programados con el período de contracción irregular evidenciaron una notable mejora de los principales indicadores de la salud cardíaca. [HENRY STEADMAN, GETTY IMAGES]

A veces vale la pena desentonar. Un nuevo estudio demuestra que la alteración deliberada de la sincronización de las contracciones cardíacas ayudaría a tratar la insuficiencia cardíaca, la incapacidad para bombear sangre suficiente.

En una cuarta parte de los cinco millones de personas que solo en Estados Unidos padecen insuficiencia cardíaca, las cavidades del corazón no se contraen en perfecta sincronía. Cuando se implanta un marcapasos para restaurar la sincronización, lo que se conoce como tratamiento de resincronización cardíaca, el corazón suele volverse más fuerte que el de los pacientes con insuficiencia cardíaca que nunca han sufrido contracciones desacompasadas. En otras palabras, pasar de la asincronía a la sincronía parece ser beneficioso. Esa observación llevó a David Kass, director del Centro Johns Hopkins de Cardiobiología Molecular, a una pregunta incitante: ¿sería beneficioso para los pacientes aquejados de insuficiencia cardíaca un poco de discordancia?

Para responder a la pregunta, Kass y sus colaboradores implantaron marcapasos a 23 perros y a 17 se les provocó una insuficiencia cardíaca. Después, durante seis horas al día, el marcapasos de 8 de ellos obligaba al lado derecho del ventrículo a contraerse antes que el izquierdo. El resto del día, el aparato retomaba la estimulación sincronizada.

Al cabo de cuatro semanas, los perros portadores de los marcapasos programados con el período de contracción irregular evidenciaron una notable mejora de los principales indicadores de la salud cardíaca. El corazón bombeaba con más fuerza, y las proteínas responsables de las contracciones y de la estructura muscular eran más numerosas. Los resultados, publicados el pasado diciembre en Science Translational Medicine, ponen en entredicho todas las ideas imperantes sobre el tratamiento de resincronización cardíaca, asegura George Thomas, cardiólogo del Hospital Presbiteriano de Nueva York y de la Universidad Cornell, que no ha participado en el estudio.

El tratamiento puede compararse con la reacción del cuerpo a la vacunación. Igual que la inyección de un virus debilitado o de partes del mismo desencadena una respuesta inmunitaria protectora, la exposición del corazón a una «dosis» de asincronía fortalece su funcionamiento. Kass planea estudiar la estrategia en humanos más o menos en el plazo de un año, pero otros cardiólogos ya han tomado nota de los resultados preliminares. «Es una idea muy sugerente y original», confiesa David Frankel, que trata la insuficiencia cardíaca en la Universidad de Pensilvania. Frankel piensa en el enorme número de pacientes que podrían beneficiarse de esa interrupción de la monotonía.

Puedes obtener el artículo en...

También te puede interesar

Revistas relacionadas

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.