Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

  • 18/10/2018 - Sordera

    ¿Restaurar la pérdida de audición?

    Experimentos realizados en ratones identifican una proteína cuya estimulación promovería la regeneración de las células sensoriales dañadas por el exceso de ruido o la edad.

  • 17/10/2018 - astronomía

    Pero ¿cómo se forman realmente los planetas?

    Como un coche que pesa el doble que el acero con que lo hicieron, los exoplanetas tienen una masa mucho mayor que el material del que surgen. Este nuevo hallazgo pone en entredicho las teorías de la formación planetaria.

  • 17/10/2018 - Comportamiento

    Por qué vivir en pareja engorda

    Los hábitos comunes que se adquieren durante la convivencia son los responsables del aumento de peso.

  • 16/10/2018 - astronomía

    Grandes penitentes de Europa

    Recuerdan a los nazarenos de una procesión, con sus ropas blancas y sus capirotes. Son unas agudas cuchillas de hielo que se juntan a cientos en neveros o campos de hielo. Y no las hay solo en la Tierra.

  • 16/10/2018 - Nutrición

    Aquello que comemos puede afectar a nuestros bisnietos

    En ratones, la sobrealimentación de los progenitores promovería la aparición de conductas de drogadicción e induciría cambios metabólicos característicos de la obesidad en sus descendientes. Los efectos se observarían a lo largo de tres generaciones.

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Diciembre 2016Nº 483
Apuntes

Astronomía

Gratuito

La Vía Láctea, transformada

El mapa celeste que confeccionará la misión Gaia permitirá conocer mucho mejor la física de las estrellas y la historia de nuestra galaxia.

Menear

Dentro de poco los astrónomos podrán desplegar un nuevo mapa de la realidad cósmica. Durante los próximos cinco años, la nave espacial Gaia, lanzada a finales de 2013 por la ESA, cartografiará con un detalle sin precedentes las estrellas de la Vía Láctea. El primer conjunto de datos se dio a conocer el pasado mes de septiembre; una vez concluida, la misión habrá establecido las posiciones precisas de unos 1000 millones de estrellas. Además, su elevada resolución le permitirá localizar objetos con un tamaño aparente de hasta cinco microsegundos de arco, la extensión que mostraría una moneda pequeña situada en la Luna. La cámara de la nave, de 1000 millones de píxeles, también permitirá medir la distancia a cada estrella y su velocidad bidimensional.

Para Kathryn Johnston, astrónoma de la Universidad de Columbia, confeccionar este mapa estelar resultará análogo a cartografiar por primera vez los continentes de la Tierra: transformar la imagen de un borroso globo verde y azul en la de un planeta con montañas, ríos y valles. «Es extraño, pero conocemos el aspecto de nuestra galaxia casi peor que el de otras», señala Johnston. Ello se debe a lo difícil que resulta tomar imágenes de una galaxia desde su interior: precisamente lo que hará Gaia.

Timo Prusti, científico de la misión, señala que ya el día posterior a la publicación de los primeros datos, más de 10.000 personas habían accedido a ellos. Ese primer conjunto de coordenadas incluye las posiciones preliminares de 1000 millones de estrellas, así como las distancias y las velocidades laterales de dos millones. Cada nueva publicación incluirá estrellas más y más lejanas, lo que proporcionará una serie de mapas sucesivos del cielo centrados en el Sol.

Los primeros datos ya han permitido zanjar una antigua controversia sobre la distancia al cúmulo de las Pléyades, también conocido como las Siete Hermanas. El debate nació a partir de los datos de la misión Hipparcos, la predecesora de Gaia. Y, a falta de un valor preciso para su distancia, resultaba imposible determinar con certeza el radio y la luminosidad de las estrellas. En el caso de las Pléyades, el valor correcto reviste importancia por cuanto se considera un cúmulo de referencia para estudiar la formación estelar. «La teoría de las estrellas jóvenes es delicada», comenta Prusti. «Dado que son inestables, las alternativas abundan, por lo que es realmente necesario disponer de observaciones precisas para restringir los modelos.»

Otros grupos de investigación están usando los nuevos datos para investigar estrellas poco comunes (muy tenues o muy brillantes, así como aquellas que se mueven demasiado deprisa o despacio). «Las astrónomos creemos entender bastante bien el funcionamiento de las estrellas», apunta David Spergel, de la Universidad Princeton. «Pero sospecho que, una vez que tengamos mejores datos, descubriremos que, aunque comprendemos las ideas básicas, hay cosas que creíamos saber y que en realidad desconocíamos.» Gaia también buscará planetas en torno a otras estrellas; aunque aún no ha descubierto ninguno, se espera que detecte miles o incluso decenas de miles de ellos.

Tras el botín de septiembre, los astrónomos aguardan con impaciencia los próximos resultados (habrá cuatro publicaciones más). «Aunque ya podemos hacer mucha ciencia con los primeros datos, no será nada comparado con lo que tendremos al final de la misión», asegura David Hogg, astrónomo de la Universidad de Nueva York. El mapa completo, que se espera para 2022, permitirá abordar el principal objetivo científico de Gaia: desentrañar la estructura y la dinámica de nuestra galaxia y reconstruir su violenta historia. Se sabe que algunas de las estrellas de la Vía Láctea nacieron en galaxias mucho menores, que, más tarde, fueron engullidas por la nuestra. Sus restos forman hoy tenues corrientes de estrellas que surcan el cielo y cuyas propiedades aportan indicios sobre la cronología de nuestro entorno cósmico. «Descubriremos galaxias antiguas, las órbitas que describían y las estrellas asociadas a ellas. Eso nos permitirá reconstruir la historia de nuestra galaxia mientras devoraba a otras», explica Johnston [véase «Los fósiles de la Vía Láctea», por Kathryn V. Johnston; Investigación y Ciencia, febrero de 2015].

Es imposible saber cuál será el legado completo de Gaia. Al margen de su misión principal, el instrumento observará miles de objetos del sistema solar, trazará la distribución de la materia oscura en la Vía Láctea y cartografiará las posiciones de cientos de miles de cuásares, los núcleos brillantes de galaxias muy antiguas. Prusti añade que, a largo plazo, Gaia también mejorará las observaciones de otros telescopios, ya que los astrónomos sabrán con exactitud a dónde apuntarlos. Mientras, Hogg ha organizado los Gaia Sprints: encuentros en Nueva York y Heidelberg para que astrónomos de todo tipo puedan explorar los datos en un entorno cooperativo. «La gente está emocionada porque se trata de un mundo nuevo. El primer conjunto de datos no ha sido más que un aperitivo de lo que vendrá.»

Puede conseguir el artículo en:

Artículos relacionados