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Anécdotas y opiniones de nuestros lectores

Con motivo del 40.º aniversario de Investigación y Ciencia hemos invitado a nuestros lectores para que nos cuenten cómo la revista ha influido en su vida.

A lo largo de las últimas semanas han llegado a la redacción numerosos mensajes de felicitación de parte de nuestros lectores. Reproducimos aquí una selección de los más originales y entrañables (los diez primeros se han publicado en la edición en papel de la revista). ¡Gracias a todos!

 

Mi primer contacto real con la ciencia fue con Investigación y Ciencia hace 37 años. El primer artículo que leí (1979) fue «La estructura de la hemoglobina y el transporte respiratorio», de Max F. Perutz, nóbel de química. Me maravilló entender de manera clara los complejos temas manejados por los científicos. Desde entonces y hasta ahora me apasioné por la revista y por la ciencia. Mi novia de aquella época, que ahora es mi esposa, se disgustaba porque prefería gastar mi poco dinero en Investigación y Ciencia que en invitarla a comer un helado o a ir al cine.

César Augusto Arango-Davila 
Santiago de Cali, Colombia

 

Fui lector de Scientific American hasta que apareció la edición española. Adquirí los primeros números por compra directa. Aunque ejercía de microbiólogo en una farmacéutica española, investigadores reunidos en monográficos tan estupendos como el de evolución o dinámica terrestre me ayudaron a realizar estudios que desembocaron en la obtención de mi tesis doctoral o en el ingreso en el Cuerpo de Catedráticos de Bachillerato. Nunca ha dejado la revista de proporcionarme nuevos descubrimientos.

Roberto Burgos Muñoz 
Alcobendas, Madrid

 

Julian Salas Camarero.pngDe joven mendigaba por las bibliotecas en busca del Investigación y Ciencia del mes. En cuanto pude permitírmelo me hice suscriptor. Después de la lectura de cientos de artículos, algunos para enmarcar, de la mejor ciencia, puedo decir con orgullo que, a lo largo de mi vida, la revista ha sido uno de mis principales maestros. Y que lo seguirá siendo, porque estoy seguro de que la calidad de los artículos, el cuidado de la edición y la impecable traducción se mantendrá al menos por 40 años más. Les doy las gracias por ello.

Julián Salas Camarero 
Madrid

 

Descubrí Investigación y Ciencia en los quioscos del centro de Valencia. Era octubre de 1976. Comenzaba un nuevo curso, quinto de biológicas, y tenía auténtica hambre de información científica en español y de calidad. ¡Qué pobre lo que había entonces! Desde ese momento y vía suscripción me ha acompañado fielmente. Representa una auténtica alta divulgación científica y es una herramienta de enorme utilidad para mantener una visión amplia y global de la ciencia. Como profesor de ciencias me ha permitido estar al día, y como enamorado de la ciencia, mantener viva la llama. Felicidades y gracias.

Luis F. Martí 
Valencia

 

Cuando tenía 19 años (ahora tengo 76) adquirí varios libros publicados por la Revista de Occidente, escritos por expertos de Scientific American. Me gustaron tanto que cuando apareció Investigación y Ciencia en 1976 me suscribí inmediatamente. Cuando me jubilé, anulé la suscripción por precaución ante la disminución de ingresos que toda jubilación conlleva, pero he podido seguir comprando la revista en los quioscos hasta la fecha. Conservo todos los ejemplares, pues me han acompañado a lo largo de mi vida. Para mí ha sido la fuente que necesitaba para comprender y estar al día en los temas científicos que siempre me han interesado. Decía Marañón que «el que solo sabe medicina, ni medicina sabe». Les doy las gracias por lo que me han aportado. Seguiré comprando la revista, pues nunca me ha decepcionado a lo largo de estos 40 años.

José Antonio Alegre Moreno 
Puzol, Valencia

 

40_Anecdota_D.-Steven-Acosta.jpg

Recuerdo a un profesor de secundaria que siempre andaba con una revista de ciencia. Un día me sorprendió hojeando un ejemplar que había olvidado en su mesa. Al ver que me cautivaba, me lo regaló. Años más tarde, ya en mi lugar de trabajo, volví a encontrarme con Investigación y Ciencia. Desde entonces la recibo, la leo y la utilizo para divulgar la ciencia, tal cual hacía mi profesor.

David Steven Acosta 
Planetario de Bogotá

 

 

laser-2.jpgUn viernes de 2010, al igual que miles de estudiantes de la Universidad de Santiago de Compostela, estaba en el andén esperando el tren que me llevaría a casa. Durante la espera, vi el temas 60, Física y aplicaciones del láser, a través del cristal del quiosco. Lo compré y me entretuvo todo el viaje. Unos días después, escuché que existía un máster sobre fotónica y láser, cosa que me habría pasado desapercibida de no haber sido por tal revista. Hoy, hago un paréntesis en la escritura de mi tesis doctoral sobre microprocesado láser para contar esta historia.

Antonio Dias Ponte 
Pontevedra

 

Investigación y Ciencia influye en mi vida como el resto del conocimiento. Un placer indescriptible vivir siempre en el asombro. Hay quien cree que la ciencia tiene las respuestas finales, nada mas lejos de la realidad, precisamente se ríe de quien cree tenerlas. Sí, disfrutamos con las cosas que entendemos, pero con las que realmente gozamos es con las que ignoramos.

Andrés Navarro Noguerol 
Villamartín, Cádiz

 

Corría mediados de 1977 cuando mi padre llevó a casa un ejemplar de Investigación y Ciencia. La lectura de aquel número fue como un rayo de sol. Conseguí hacerme con los que ya habían sido publicados —con 16 años y cinco hermanos, mi economía era más bien escasa—. Desde entonces he comprado todos y cada uno de los números, encuadernándolos y consultándolos para ver la evolución de los hallazgos en física de partículas, astronomía y astrofísica, genética, epigenética, y disfrutando enormemente con secciones como «Juegos Matemáticos» y «Taller y Laboratorio». ¡¡Feliz Cumpleaños!!

Gerardo Izquierdo 
Madrid


40_Anecdota-JM-Blanqué.jpgEra un lunes de septiembre.
 Iba en autobús hacia la Facultad de Medicina. Estaba muy nervioso, las piernas me temblaban, el corazón me palpitaba ... Me quedan unos 3 o 4 minutos para llegar a la secretaria y matricularme, pero la verdad es que no estaba seguro de hacerlo. Me sentía dividido entre hacer Medicina o Biología. La parte que me acercaba a la Medicina está muy potenciada por mi abuelo materno, médico rural al que me sentía siempre muy vinculado. La Biología me atraía porque en el pueblo donde estaba de medico mi abuelo tuve la oportunidad de estar en contacto directo con todo tipo de naturaleza. Finalmente venció la parte médica vinculada a mi abuelo y me matriculé en Medicina, aunque me quedó una fuerte atracción hacia la biología. Fue en octubre de 1976 en que llegó a mis manos un número, creo que el primero, de la revista Investigación y Ciencia. Me interesó mucho y desde aquel momento sentí que era el puente entre mi carrera de Medicina y mi renuncia a dedicarme plenamente a la Biología. Tengo todos los números encuadernados desde ese año. Investigación y Ciencia tiene un lugar especial en mi mesita de noche.

Joan Manuel Blanqué López 
Barcelona

 

Estoy sinceramente muy pero muy agradecido con esta revista, porque empecé a leerla desde el colegio y luego unos años más cuando estaba en Medicina. Luego cuando llegué a Biología, fue mucho más sencilla la transición a las revistas especializadas como Cell. Felicidades Investigacion y Ciencia, y ¡¡¡millardos de gracias!!!!

Juancho Gallegomez 

 

Con mi suscripción FDAI01-497 creo estar con I&C desde sus primeros días. Como ingeniero industrial, centrado en el mundo productivo metal-mecánico, los temas de física, astronomía, biología o antropología (aunque a veces no los capto completamente) fueron una ventana a nuevas perspectivas. Jubilado hace 10 años, vi las posibilidades de colaborar como asesor al editor de nuestra Revista DYNA, a la que conseguimos incorporar en la escasa lista española de publicaciones situadas en los índices de citación internacionales. ¿Cómo? Sencillamente aplicando lo que había aprendido con el estilo, método y estética de I&C. Mil gracias.

Ignacio F. de Aguirre

 

Tengo en casa, debidamente encuadernada, toda la colección completa desde el primer ejemplar (1976). Comencé a comprarla siendo un alumno de la Licenciatura en Física. Es uno de mis tesoros.

Ángel M. De Frutos Baraja 

 

Licenciado en Ciencias Químicas, y por seguir la empresa familiar, (un hotel en la Costa Brava), siempre he tenido la inquietud en saber sobre las nuevas tendencias científicas. Me suscribí a la revista Scientific American. Al aparecer en castellano (español) su revista Investigación y Ciencia me suscribí. Y sigo disfrutando de sus contenidos: Interesante «Ciencia y Gastronomía» de Pere Castells,de UB-Bullifoundation. ¡Felicidades por los 40 años de vida!

José Colomer Trias, 86 años

 

Han pasado muchos años y no recuerdo exactamente como empezó, pero recuerdo haber visto en alguna otra revista el anuncio de esta y al momento me suscribí. Tengo todos los ejemplares menos dos,  creo, se los deje a alguien y no volvieron. Me gusta la lectura y las ciencias. Tengo una buena biblioteca. Soy Jubilado del Estado (Hacienda) y mis nietos siguen mis aficiones y al mayor de ellos (18 años) le encanta esta revista. Cuando viene a casa se las lleva. Me gustan todos los temas aunque alguno ni los entienda. Pero me ponen al día. Saludos.

Francisco Roig Alvarez

Hetaitereima ideprovecho Cheve, añemo arandu hetave kada que amoñe'e ko mba'e ne porava!!! Me fueron de mucha utilidad, me dan muchos conocimientos cuando leo esta maravillosa revista!!! (En guaraní esta escrito la primera parte)

Manolo Ayala 

 

Empecé a seguir por primera vez a Investigación y Ciencia en marzo de 1995 en portada "la tierra antes de la pangea" junto la Mente y Cerebro, Temas y Cuadernos me han acompañado hasta hoy en momentos difíciles de mi vida, cuando más he valorado el significado de la Ciencia y vuestra gran labor para hacer  posible ver y sentir el día a día de una forma Positiva y Apasionante lo grande y bonito que es vivir con curiosidad todo lo que nos rodea y lo que somos. Os deseo a todo el grupo humano de Investigación y Ciencia todo lo mejor y mi más sinceras felicidades por estos apasionantes 40 años. De todo corazón y con mi cariño. Nos vemos otros mínimo 40 años. Muchísimas Gracias

Juanjo Romero 

 

Recuerdo cuando era estudiante de medicina y leí un articulo publicado por S. Prusiner sobre priones, ese artículo me motivo a estudiar las enfermedades infecciosas.

Mauricio Zuñiga 



En la primavera de 1976 me hallaba estudiando COU. Junto con unos compañeros me dispuse a dar una charla sobre astronomía en el instituto, animados por nuestro profesor de matemáticas, Francisco Hernán. Éste nos facilitó un artículo de la revista Scientific American que hablaba sobre la cantidad de deuterio que había en el universo como prueba para apoyar la teoría del Big bang. Me lo tradujo una compañera que dominaba el inglés. En octubre del mismo año apareció el primer número de Investigación y Ciencia. 40 años después estoy leyendo el número de agosto. Conservo la mayor parte de las revistas. Gracias

Juan Candel

 

Alfonso Fernández Ramos y Concepción Orenes, 40 años después.De anécdotas podría enviar muchas, pero abreviaré el tema. Poseo el total de las revistas publicadas en castellano durante estos 40 años; perfectamente encuadernadas, desde el principio de su publicación. Estoy muy satisfecho con la mayoría de los artículos, aunque algunos de ellos se escapan de mi mente como una nube fugaz. Son temas que me desbordan, pero igualmente los leo.

Inicialmente me enviaban las revistas por correo, pero pronto reaccioné al detectar que desaparecían de mi buzón y opté porque me las guardaran para más seguridad.

El primer día que las fui a buscar personalmente, me atendió perfectamente, una joven “muy delgada”, que al verla no pude por menos que sonreír al darme cuenta que llevaba un embarazo más que evidente. Su figura, extremadamente delgada, puesta de perfil, no se me ha olvidado nunca. Desde ese momento siempre ha aflorado el “feeling” con Concepción Orenes desde hace más de 40 años. Casi llevo media vida en ello.

Un artículo que me ha impactado últimamente es el de una hija que perdió a su madre suicida “sin aviso previo”. Era doctora pero se especializó en este aspecto para saber más sobre estos imprevistos humanos. Creo que lleva más de veinte años investigando. Admiro estas personas.

Foto: Alfonso Fernández Ramos y Concepción Orenes, 40 años después.

Alfonso Fernández Ramos      

 

1976- 2016. Cuarenta años de mi vida. Al hojear el ejemplar del mes de agosto he topado con el anuncio del aniversario de la revista. Instintivamente he vuelto la mirada a la librería y he contemplado los setenta y siete tomos encuadernados en sus tapas azules. Ahora llenan tres estanterías. Hace cuarenta años era un solo y menguado ejemplar y yo un joven técnico que empezaba su vida profesional. Desde entonces me acompañó mes a mes proporcionándome información de forma fácil y amena, para educar a mis hijos y para mi quehacer profesional. Gracias de un jubilado.

Francisco Armijo

 

FOTO-IyC2.jpgConocí la revista cuando cursaba la licenciatura de Ciencias Biológicas por el año 1998. Muchos de mis profesores hacían uso de artículos para explicar algunos temas de las asignaturas. Desde entonces me hice con todos los tomos y sigo adquiriendo la revista mensualmente. Considero los artículos de rigurosa actualidad e interés. Aún hoy día sigo consultando la revista desde los primeros años de la edición española.

Miguel Ángel Pardo Ferreira

 

 

 

Fue en el verano de 1976 cuando, a través del suplemento de un diario, me llegó la información de que se iba a publicar la edición en español de Scientific American, poco más decía. Tuve que esperar al mes de octubre para comprar el número 1. A partir del 3 soy suscriptor de Investigación y Ciencia y espero seguir siéndolo muchos años más. Mi sección preferida es Taller y laboratorio, a pesar de los altibajos sufridos, demuestra la conjunción entre ciencia y tecnología, base de la capacidad de investigación y desarrollo humanos. Deseo una larga vida a Investigación y Ciencia.

Luis José García García

 

Os conozco desde hace 10 años o así, y sois la mejor revista de divulgación científica en castellano. Enhorabuena y que cumpláis otros tantos.

Fernando Fdez Quiñones 

 

Juan B Zamorano.gifSoy economista, y soy afortunado accediendo al conocimiento multidisciplinar desplegado por Investigación y Ciencia. No hay duda que mucho de lo que sé y por tanto soy, proviene de aquí. Tuve la autoestima de que compañeros con los que debatía que cursaban físicas, químicas, biología, etc. se sorprendieran cuando se enteraban que estudiaba Económicas y no alguna de sus especialidades.

Tengo la colección completa. Soy consciente que soy propietario de un valioso activo, de un vasto compendio científico, pero más allá sigo siendo un fan, aguardando impaciente mes tras mes con apetito los nuevos números.

Juan B. Zamorano

 

En octubre de 1976, estaba haciendo las prácticas de milicia como Alférez en el CIR de Figueirido (Pontevedra). Recuerdo que hojeé una revista donde comentaban que había salido la publicación de Investigación y Ciencia y ese mismo día me inscribí. Siempre me han gustado las revistas científicas y ehcaba de menos una como ésta. Para mí, la revista es una lectura obligada.

Fernando Sánchez Castillón, Madrid.

 

Las colecciono, y con ellas he actualizado mis recursos docentes.

Magdalena Tejeda 

 

Descubrí Investigación y Ciencia (IyC) a través de un familiar directo que me facilitó y estimuló en su lectura. De IyC destacaría el rigor científico con el que son tratados los artículos de sus diferentes secciones y temas monográficos, constituyendo, en mi opinión, una de las principales referencias bibliográficas. Teniendo en cuenta mi Profesión, mi sección preferida es la dedicada a la Salud. Podría citar diferentes anécdotas a propósito de IyC, pero una de las que me han sucedido últimamente, es haber conseguido introducirla en mi grupo de trabajo.

Virginia Bueno García, Badajoz.

 

Manuel Fernandez.jpgMi amor por la Ciencia proviene de la lectura de Asimov Introducción a la Ciencia. De aquella foto fija pasé a un conocimiento de la evolución y desarrollo de distintos campos científicos, gracias a la aparición de Investigación y Ciencia. Con ella yo también he evolucionado en estos años.

De mis tesoros bibliográficos "IyC" ocupa un lugar destacado, y por eso en mi seguro-hogar está reseñada específicamente, por si pudiera perderla accidentalmente. Mi hija se valió para sus estudios de COU, de artículos de la revista y sus tabajos "los perdió" el profesor que no pudo devolvérselos. Reciban un cordial saludo y que cumplan muchos años con la misma eficacia. 

Adjunto una foto de 1976 y 2016. La evolución es patente.

Manuel Fernández González, Sevilla.

 

 

Librlos-festa.jpgEstaba a punto de empezar un curso en la Universidad de Barcelona sobre Epigenética y en la Feria de la Ciencia de Barcelona 2016, el Stand de Investigación y Ciencia proponía intercambiar libros de ciencia por otros y/o sus revistas, obviamente elegí la de Epigenética, acompaño con fotos. Me fue muy útil para empezar mi curso.

María Helena Bonilla Patiño

 

Acabo de empezar a leer el número de la agosto (llevo retraso en la lectura). Me encuentro con que puedo comentar mi experiencia con Investigación y Ciencia. La idea me apetece porque les estoy muy agradecido. Pero compruebo que ya llego tarde para este 40 aniversario. Espero que no me pase en el 50 aniversario. Estoy seguro de que la calidad de los artículos, el cuidado de la edición y la impecable traducción se mantendrá los próximos diez años. Así que Investigación y Ciencia seguirá siendo uno de mis maestros. Algo de lo que me siento muy orgulloso.

Julián Salas Camarero

 

Soy estudiante de medicina de 2º año y decidí compartir la revista temas 81 de epigenética en la cátedra de genética porque los artículos eran muy didácticos. En el examen final de la materia me dijeron: «El examen está para 9 pero por haber sido solidaria y compartir el material con tus compañeros, además de que se nota que has estudiado muy bien te voy a poner un 10».  ¡¡¡Gracias Investigación y Ciencia!!!

Pilar Spika

 

De lo mejor que he leído de divulgación científica y en cuanto a los temas....cada cual más interesante. Enhorabuena y seguir así.

Ruben del Olmo 

 

Orgulloso de tener la colección casi completa, en su mayoría por suscripción. Aún recuerdo la emoción de leer los primeros números, siendo yo aún estudiante de Biología. Ahora mi colección, encuadernada, es consultada por mis alumnos, a los que frecuentemente asigno tareas basadas en lecturas de artículos. En esta última etapa aprecio sobremanera las secciones de Filosofía e Historia de la Ciencia. Un ejemplo de gran divulgación científica capaz de conectar con intereses más amplios. Enhorabuena y gracias por espolear nuestra curiosidad y sed de preguntas.

Enrique Iáñez Pareja 

 

En el sótano tengo una colección de ejemplares que adquirí durante años y cuya lectura oriento mi forma de ver la vida. Es la publicación mas interesante que conozco.

Jose Maria Aguirreurreta Quero 

 

En primer lugar quería darles la enhorabuena por la revista y por el gran trabajo de divulgación científica que hacen que, este mundo pueda llegar a todos, teniendo o no una formación de ciencias. Consiguen, gracias a la redacción de los artículos, que todas las personas que lo deseen puedan entender y se interesen por cada tema. Yo soy Graduada en Biología, y comencé a leer la revista cuando empecé el primer año de carrera, así que Investigación y Ciencia me ha acompañado durante mis años de universitaria, cada mes llegando a casa. Gracias por cada noticia, reportaje y sus palabras, para aumentar aún más mi interés por la ciencia y la Biología.

Noemi Díaz

 

Gatitos.jpgQueremos aumentar la familia de gatos; elijo la raza, la he visto en algún sitio; en el portátil 40 Aniversario de IYC, remitir experiencias. Era el año 78, de milicia y uniforme, obligatorios, visitaba trastiendas de librerías, libros clandestinos en su purgatorio, en el limbo de una balbuciente democracia. Saldo de las revisiones de taquilla: revoleos y destierros de Nietzsche, Schopenhauer, y aún Borges; indemne IYC. Hoy, busco mi primer número, es de Enero, miro el índice y en la página 42, la raza de gato, es un tabí manchado, ¡ese es mi gato! Ilustración C; bibliomancias rigurosamente científicas.

Jose Antonio Fuentes Rodríguez

 

16 años tenía cuando compré mi primer ejemplar con la paga del domingo. Ojos pegados en el cristal de la tienda leyendo el titular....¡qué recuerdos!

Marisa Garcia Horcajada 

 

¡¡¡cointeligencia ilustrada con vocación !!! gracias I&C

Jerónimo Serrano Pérez

 

Suscribo vuestra revista desde año 2003. Soy de Rusia y ahí no pude leer revistas de semejante contenido. Me mudé a Madrid en Año 2000. Siempre me fascinaba el mundo de ciencia e investigación. Vos felicito con aniversario y vos deseo seguir reflejando a mundo de aficionados y profesionales profundidades de investigación y sus aventuras. Yo por mi lado he formado un equipo de gente que nos dedicamos divulgar la ciencia. En nuestros establecimientos ideales para futuras generaciones (jóvenes) son Hostels. El proyecto se llama Hostel Conciencia. Jóvenes de todos los países y no sólo aficionados exponen sus ideas, proyectos, libros... en nuestras conferencias en ambiente informal pero comprendido por todos. Y en mayor parte es gracias a vosotros. Tenemos vuestras revistas expuestas a todo público y a menudo invitamos. Autores de vuestros artículos divulgar en nuestras conferencias con éxito. Ya se me acaban las 100 palabras. Vamos seguir educando el futuro y buscando los talentos e ideas.

Alejndro Farkavets

 

La compro desde que salió en castellano a finales de la años 70,..era el "Hola", o, las "Lecturas"que yo necesitaba, y continúo con ella...

Carl Barrtr Tr

 

Juan-carlos-sapena2.jpgEmpecé a leerla, allá por los ochenta porque pensaba que sabía mucho. Tras todos estos años de leerla, puedo concluir que cada vez sé menos y que nunca he sabido nada. Supongo que gracias.

Juan Carlos Sapena

 

 

Amigos, ¡felices 40! Como comprador desde el primer número, suscriptor desde los primeros años y lector desde siempre y para siempre, les quiero agradecer estos 40 años de trabajo riguroso y de calidad en beneficio del conocimiento, el placer intelectual y el espiritu humano.

IyC forma para siempre parte de nuestras vidas y solo cabe desear que siga iluminando el devenir de muchas generaciones. Parece que fué ayer, pero es mañana...

Manuel Sanromà

 

Yo era un joven recién matriculado Biología. Un joven que había accedido a los estudios que siempre había soñado en su camino de convertirse en científico, destino que había decidido una tarde de junio, estudiando "ciencias naturales" para un curso del ya extinto EGB. El recuerdo lo tengo tan vívido que puedo sentir la emoción cuando rememoro la excitación que me produjo el ver como se correspondía la teoría con la realidad, el poder comprobar "experimentalmente” como aquello que explicaba el libro, ocurría realmente en mi cuerpo: notar que, al contener la respiración y de esta manera incrementar la concentración relativa de CO2 en mi sangre, aumentaba la frecuencia cardíaca. Esa respuesta la hallé en un libro de ciencias naturales de EGB, pero no fue más que una de las miles que me surgirían una vez abierta esa caja de pandora sobre la explicación de LA VIDA. A cada conocimiento que aprendía sobre la biología en general y del ser humano en particular, miles de interrogantes se abrían en mi cabeza a los que los libros de EGB, y del posterior bachillerato, apenas podían llegar a esclarecer. Y mucho menos profundizar lo suficiente. No fue hasta llegar a la Universidad cuando estas respuestas fueron empezando a aparecer ante mí, pero lo que ocurría era que una vez que éstas eran solucionadas, muchas otras nuevas surgían como por generación espontánea. Así fue como, por curiosidad, una lluviosa y fría tarde de diciembre, entre clase y clase, me acerqué a un stand de Investigación y Ciencia que habían montado en la planta baja de mi facultad. Había revistas, algunas muy interesantes, pero lo que más me llamó la atención fueron los libros de "Temas". Y uno en especial, dedicado a la genética del comportamiento. La fascinación que me produjo fue tal, que me perdí las dos horas siguientes de clase. Me dio igual, el estado de consciencia alterada en la que entré me había transportado a otro mundo, a otra dimensión, en la que muchas de mis preguntas hallaron respuesta; otras muchas surgieron de la nada, antes impensables, ahora totalmente prístinas y justificadas, pero sobre todo, lo que más me impresionó fue el inmenso escenario que se abría de repente ante mí. La miríada de posibilidades de pensamiento, conocimiento, investigación, hipótesis, certezas, intuiciones confirmadas, otras refutadas, conocimientos que para mí eran hasta ese momento inaccesibles, estaban ahora recogidos, resumidos, y explicados en aquellos libros. Contemplé la mesa completa, y me quedé prendado: evolución, agujeros negros, biología molecular, células, virus, el cerebro, la materia oscura, enzimología, física cuántica, etología, etc. Todo estaba allí, al alcance de mi mano, al alcance de una firma en un papel para subscribirme a aquella biblioteca de Alejandría... Han pasado ya muchos años desde aquel momento. Ahora mismo soy investigador en genética psiquiátrica. Me dedico a estudiar el componente genético de los trastornos psiquiátricos con el objetivo de dilucidar la complejidad de los mismos y así poder ayudar mejorar la vida de las personas que los sufren. A mi lado, aquí mismo, en mi escritorio, está siempre el último ejemplar de "Investigación y Ciencia" que, a pesar de todo el camino andado, siempre me transforma en aquel “niño” alucinado por la emoción y la pasión del descubrimiento, que aquella tarde lluviosa y fría de diciembre encontró un tesoro que condicionaría -y enriquecería- su vida para siempre.

Dr. Julio Rodríguez López
SciLog: La bitácora del Beagle

 

Ya había estado leyendo en inglés el Scientific American durante mi primer empleo como ingeniero en Técnicas Energéticas porque mi empresa estaba suscrita a la ponía a disposición de sus empleados. Me cautivaron Martin Gardner y el debate sobre los quarks, entre otras muchas cosas; pero por mi peripecia personal dejé de leerla hasta que en 1976 me enteré de que se iba a editar en español. Me suscribí immediatamente y aquí estoy con mi suscripción y sigo disfrutándola como el primer día.

José-María Ramos Barceló, Madrid.

 

Acabo de descubrir que hace ya 40 años que leí su primer número y que desde entonces he disfrutado (sin solución de continuidad) de la lectura de todos los números posteriores. No sé cuántos más me van a quedar por leer (tengo 85 años) pero pienso hacerlo con el mismo interés que hasta ahora. Permítanme que les agradezca su labor y que les anime a continuar con ella.

Carlos Díez Reinoso

 

Son 40 años de su publicación, de la que soy suscriptor desde su comienzo. Mi agradecimiento a Paco Gracia por su impulso fundador. Y mis mejores ánimos para el futuro.

Ubaldo Usunáriz

 

En 1978, ahora hace 40 años, un estudiante de primer año de Ingeniería de 17 años encontró en un kiosko una revista envuelta en celofán. Por su nombre parecía tratarse de una revista científica. Al contrario de muchas otras publicaciones científicas "serias", no se veían en la portada el típico listado de los artículos con una multitud de autores asociados a ellos. Tampoco parecía la habitual revista de "divulgación científica" donde se hacían evidentes los temas más atractivos y espectaculares orientados a capturar la atención del lector con poca o nula formación científica. La adquirí y me di cuenta de que me encontraba ante una revista de divulgación científicas, sí, pero orientada a lectores con una formación científica sólida y una actitud hacia la Ciencia seria. Era un ejemplar de la revista Investigación y Ciencia, una revista muy joven en aquel momento. Para mí, un proyecto de ingeniero, era la forma de estar al día de los diferentes campos de la Ciencia y la Tecnología ajenos al mío. Unos meses más tarde, a principios de 1979, me convertí en suscriptor. Y así hasta el día de hoy.

Es muy difícil resumir el impacto que Investigación y Ciencia ha tenido en mi vida. El más visible, tal vez, es el espacio ocupado en mi biblioteca por los más de 80 tomos que componen mi colección. Hay otros más profundos que tienen que ver con la visión del Mundo que ofrece estar al tanto del trabajo de toda una comunidad científica y tecnológica que de forma incansable intenta mejorar la vida y la dignidad humanas y donde solo el verdadero mérito y la Verdad se premia y perdura. Unos valores que lo han sido también para mis dos hijos, ambos ahora en la Universidad cursando carreras de perfil técnico y científico y a los que IyC ha contribuido sin duda. Como anécdota, baste decir que sus proyectos de fin de grado en Bachillerato se basaron en sendos artículos y experimentos que, en plena época de Internet, encontraron en las páginas de su revista. El primero versó acerca de los Fractales en el Mundo real y la realización práctica se basó en la realización de una célula de Hele-Shaw presentada en forma de proyecto en uno de los números de la revista. Incluía también una entrevista con Benoit Mandelbrot, padre de los fractales, solo unos pocos meses antes de su muerte y autor de uno de los artículos de referencia en ese trabajo. El segundo trataba de la Sonoluminiscencia y, de nuevo, la parte práctica se basaba en una de las secciones de "Taller y laboratorio" de la revista en la que se describía la forma de conseguir dicho efecto en un matraz. Las dos realizaciones fueron un éxito en todos los sentidos y ayudaron a sus autores a escoger finalmente el camino difícil de las carreras científicas y técnicas.

La Ciencia nos descubre el espectáculo del universo. Y para mí, IyC es el teatro donde disfruto de ese espectáculo todos los meses.

Gracias por ello.

Joan Mercadé

 

Investigación y Ciencia me ha permitido escribir 25 libros sobre las grandes cuestiones y los problemas que tienen actualmente, tanto una parte de la Física, como la Astrofísica, entre los que se encuentran la presunta expansión del Universo, la supuesta supervivencia de los Agujeros Negros, una nueva Física estelar no térmica, Nueva teoría sobre el orígen de los Planetas y los Elementos, un nuevo modelo del Big Bang, en el que se integran todas las Fuerzas Fundamentales, sin aparición de infinitos, teniendo en cuenta a la Energía Oscura, sin nuevas dimensiones, y que se desarrolla solo en tres etapas.

Mi método de trabajo consiste en leer, mucho, pensar aún más, madurar lo pensado, y escribir.-Por esta vía he conseguido más de cien argumentaciones y demostraciones sobre la no expansión del Universo, junto a decenas de lo mismo, referentes a lo expuesto,más otras cuestiones, como el supuesto descubrimiento de masa en las Ondas Gravitatorias, Física de las Galaxias,Teoría de lo Neutro, clasificación de las Partículas en Tríadas, presunto Bosón de Higgs, y otras decenas de cuestiones diversas. En este método de trabajo incluyo, siempre, el señalar dónde están los errores de base, al mismo tiempo que ofrecer soluciones alternativas que cuadren, siempre, con las realidades observacionales. Además de todas las propuestas anteriores, expongo una nueva, referente a la consecución de una nueva observación del Universo, por medio de Interferometría, con base Planetaria

Nunca llegué ni a soñar, que podría debatir abiertamente con Físicos, Astrofísicos, y Cosmólogos, grupo del que nadie ha conseguido rebatir ni una de mis deducciones o propuestas. Y para que toda esta obra pueda ser abordada con mayor facilidad, resumí los 19 libros primeros en uno nuevo que he titulado "Física y Astrofísica: Problemas sin resolver". Ahora, estoy resumiendo los cinco últimos, en un nuevo libro que tendrá el mismo título. Simultáneamente he comenzado a escribir el libro Nº 26.

Estimo, sin falso orgullo, que pocos podrán presentar una obra tan extensa y completa. Con tal cúmulo de pruebas y demostraciones, sobre la que considero extremadamente difícil que TODAS, estén equivocadas, con la consecuencia de que la aceptación general de solamente UNA de mis propuestas, supondrá una profunda revolución en estos campos. Por todo ello, mi agradecimiento a Investigación y Ciencia, es constante, pues veo que una gran parte de lo conseguido, se debe a la divulgación de este grupo. ¡¡Muchas gracias a todos y todas los que lo forman!!

Julián Álvarez-Santullano
Málaga

Artículo incluido en

Una celebración en familia

    • VV. AA.

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