Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Diciembre de 2010
Física

La escurridiza teoría del todo

Durante años, los físicos han buscado la teoría final que habría de unificar toda la física. Sin embargo, puede que tengan que acostumbrarse a convivir con varias.

barron storey

En síntesis

El trabajo de Stephen Hawking sobre los agujeros negros y el origen del universo puede calificarse como uno de los pasos más concretos encaminados a conciliar la gravedad y la física cuántica en una teoría del todo.

Hoy día, la teoría de cuerdas constituye el principal candidato unificador. Sin embargo, ésta admite cinco formulaciones diferentes, cada una de las cuales sólo es aplicable en un conjunto restringido de situaciones.

Esas cinco teorías de cuerdas se hallan conectadas matemáticamente. Dicha red, denominada de manera enigmática teoría M, bien podría ser la teoría final.

En su reciente obra El gran diseño, Stephen Hawking y Leonard Mlodinow argumentan que la búsqueda de una teoría final quizá no produzca un conjunto único de ecuaciones. Toda teoría, afirman, lleva asociado su propio modelo de realidad, por lo que intentar determinar la verdadera naturaleza de la realidad quizá carezca de sentido. Este breve ensayo está basado en la obra.

Hace unos años, el ayuntamiento de Monza, en Italia, prohibió a los habitantes de la localidad alojar peces en peceras curvas. Los artífices de la medida argumentaban sobre la crueldad de tales recipientes, ya que la forma de sus paredes proporcionaba al pez una visión distorsionada de la realidad. Aparte de la importancia de la medida para los pobres peces, la historia nos plantea una pregunta filosófica: ¿cómo sabemos que la realidad que percibimos es cierta? El pez cuenta con una visión de la realidad diferente de la nuestra, pero ¿podemos asegurar que es menos real? Por lo que sabemos, también nosotros podríamos habernos pasado la vida entera mirando a través de una lente que lo distorsionara todo.

En física la cuestión no es académica. De hecho, físicos y cosmólogos nos hallamos en una situación similar a la del pez. Durante décadas hemos luchado por hallar una teoría del todo: un conjunto completo y coherente de leyes fundamentales de la naturaleza que expliquen cada aspecto de la realidad. Sin embargo, puede que el resultado de dicha búsqueda no sea una teoría única, sino un conjunto de teorías interconectadas, cada una de las cuales describe su propia versión de la realidad, como si viera el universo a través de su pecera particular.

Puede que semejante idea resulte difícil de aceptar para muchos, incluidos algunos científicos en activo. La mayoría de la gente cree que existe algo así como una realidad objetiva y que nuestros sentidos y la ciencia nos aportan información directa acerca del mundo. La ciencia tradicional se basa en la creencia de que existe un mundo exterior con propiedades bien definidas e independientes del observador. En filosofía, tal creencia se denomina realismo.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.