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Los yacimientos de Atapuerca

Los depósitos de antiguas cuevas en la sierra burgalesa de Atapuerca contienen un tesoro singular de datos arqueológicos, paleontológicos y paleoclimáticos del Pleistoceno Medio.

La sierra de Atapuerca forma un arco de poco más de 45 grados, al este-noreste de Burgos. Su cumbre, aplanada por la erosión, se eleva a 1080 metros. En su mitad meridional presenta un sistema kárstico, que permaneció incomunicado con el exterior hasta finales del Pleistoceno Inferior. Las cavidades se convirtieron entonces en cuevas.

Se han catalogado y topografiado 25 cavidades. Nueve de ellas son cuevas con más de 20 metros de recorrido. Cueva Mayor y Cueva del Silo, conectadas, tienen más de 3 kilómetros. En media docena de puntos de la sierra se hallan expuestos depósitos de relleno. Algunas series de depósitos de cuevas fueron cortadas por una trinchera de ferrocarril, a caballo entre los términos de Atapuerca e Ibeas de Juarros.

Empezamos la excavación sistemática de tres depósitos de relleno en 1980. Se denominan: Gran Dolina, Galería y Covacha de los Zarpazos, en Atapuerca. A ellos hemos de añadir, desde 1985, la Sima de los Huesos, en Ibeas.

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