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Hace 50, 100 y 150 años

Recopilación de noticias publicadas en Scientific American.
Por Daniel C. Schlenoff

1870: Una de las muchas variedades de arado de vapor de la época. [SCIENTIFIC AMERICAN, VOL. XXIII, N.o 19, 5 de noviembre de 1870]

1970
El futuro nuclear

«La necesidad de generar enormes cantidades adicionales de energía eléctrica a la vez que se protege el entorno se configura como uno de los problemas sociales y tecnológicos más graves que nuestra sociedad deberá resolver en las próximas décadas. Como solución a ese problema, los reactores nucleares del tipo reproductor constituyen una gran esperanza. Al producir más combustible nuclear del que consumen, harían factible utilizar las ingentes cantidades de minerales de uranio y de torio de baja calidad dispersas en las rocas terrestres como fuente de energía barata durante milenios. —Glenn T. Seaborg y Justin L. Bloom»

Hoy, de las más de 400 centrales eléctricas nucleares en servicio comercial en el mundo, solo dos emplean reactores reproductores rápidos.


ADN en mitocondrias y cloroplastos

«La genética de las células vivas asombra más de lo expresable en un resumen esquemático. Por ello, suele decirse que el ADN (la molécula de doble hélice) que se halla en el núcleo de cada célula de una planta o un animal contiene el diseño genético completo que permite reconstruir todo el organismo. Pero hace algún tiempo que los genetistas admiten que esa afirmación no puede ser rigurosamente cierta, pues el citoplasma (la zona no nuclear) de toda célula vegetal o animal contiene ciertos orgánulos, o estructuras subcelulares, que poseen su propio ADN. […] Informes ocasionales hablan de otros orgánulos con ADN, pero las mitocondrias y los cloroplastos probablemente conserven su singularidad por cuanto contienen no solo ácidos nucleicos (ADN y ARN), sino también todo un aparato sintetizador de proteínas. Una hipótesis atractiva es que las mitocondrias y los cloroplastos hoy presentes en las células de plantas y animales fueron en un tiempo organismos de vida libre, lejanos ancestros de las bacterias actuales, que fueron incorporados a células más grandes y se convirtieron en endosimbiontes durante las etapas siguientes de la evolución. —Ursula W. Goodenough y Robert P. Levine»

1920
Información meteorológica

«Durante la pasada estación de los huracanes en las Indias Occidentales, la Agencia Meteorológica de EE.UU. ha ejecutado un programa de observaciones en la atmósfera superior al objeto de determinar la relación, si la hay, entre los “vientos en altitud” (como llama la Agencia ahora a los vientos en la atmósfera superior) y el movimiento de los huracanes. Con globos sonda se han hecho observaciones dos veces al día en las estaciones de la Agencia en Cayo Hueso (Florida) y San Juan (Puerto Rico), y en las de la Armada en Colón y Santo Domingo; se espera que los datos obtenidos en las estaciones aerológicas de la Agencia y el Ejército en Texas contribuyan a la investigación.»

Antes de los antihistamínicos

«El doctor William Scheppegrell publica unas estadísticas que muestran el inicio y el final de la fiebre del heno en primavera y otoño en cada estado de la Unión, las plantas principalmente responsables, y una lista de las “islas sin fiebre del heno” para todos los estados en que se conocen esos lugares. Estos están libres de pólenes productores de fiebre del heno y en ellos pueden hallar alivio los pacientes de esa enfermedad. Como el polen de la mayoría de las plantas alergénicas es muy ligero y puede viajar ocho o diez kilómetros con vientos favorables, pocos lugares del país se libran de esta molesta enfermedad.»

1870
Máquinas de vapor para los agricultores

«La ilustración adjunta del arado de vapor patentado de Redmond es una copia exacta de una fotografía que se tomó de la máquina trabajando en el campo. Hasta ahora, los numerosos intentos de aplicar al arado la locomoción de vapor se saldaron como fracasos por el simple hecho de que el ­agarre al terreno del tractor era inferior a la resistencia de los arados. En la máquina de la ilustración, ese agarre lo aseguran las uñas de doce anclas repartidas sobre la llanta de cada rueda. El combustible necesario para mantener el vapor en esas calderas tubulares es muy poco, probablemente no más de unos 270 kilogramos al día del mejor carbón.»

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