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1 de Septiembre de 1995
Tendencias en ciencias de los materiales

Plásticos conductores

Las propiedades eléctricas de los polímeros conductores pueden ajustarse. Esto haría a la electrónica un poco más orgánica.

Como muchos otros progresos técnicos, el tema de los polímeros conductores comenzó por accidente. A principios de los años setenta, mientras trataba de obtener un polímero orgánico llamado poliacetileno, Hideki Shirikawa, del Instituto de Tecnología de Tokyo, se confundió y añadió mil veces más catalizador del requerido por la fórmula. Lo que obtuvo fue un película lustrosa de aspecto plateado que recordaba a una hoja de papel de aluminio, pero que se estiraba como el celofán de envolver; el producto hacía pensar más en nuevas y mejores formas de mantener frescas las sobras de alimentos que en un posible avance de la ciencia de los materiales.

Pero cuando Alan G. MacDiarmid vio aquella cosa tan insólita se preguntó si podría ser una candidata para su propósito de producir "metales sintéticos", esto es, sustancias no metálicas conductoras de la electricidad. Shirikawa, MacDiarmid y Alan J. Heeger formaron un grupo dedicado a investigar esta variante del poliacetileno en los laboratorios de la Universidad de Pennsylvania en 1977. Uno de sus descubrimientos fue que, si se añadía yodo, la conductividad del producto aumentaba varios millones de veces.

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