George Retseck

La necesidad de mantener unidas hojas de papel de forma más o menos permanente se presentó desde que los chinos inventaron este material en el primer o segundo siglo de nuestra era. Aun así, según el Museo de las Primeras Oficinas, el primer clip sujetapapeles de alambre plegado no se patentó hasta 1867, por un tal Samuel B. Fay. La icónica figura del clip Gem (de Gem Office Products Company) que hoy conocemos no apareció hasta 1892. Nunca fue patentada. Henry Petroski, historiador de la técnica, ha escrito que el invento de Fay tuvo que esperar a que se dispusiera de alambre adecuado y de maquinaria capaz de plegarlo con la rapidez suficiente para que una caja de sujetapapeles pudiera venderse por unos céntimos.

Los orígenes, tanto del clip como de la máquina que los fabrica, se remontan a la fabricación de alfileres. Los oficinistas de principios del siglo XIX sujetaban sus papeles —en sentido literal— con alfileres; todavía hoy se anuncia en los catálogos de material de oficina un tipo de alfiler conocido como alfiler de tipo T. La maquinaria de la era victoriana había resuelto ya el problema de convertir, de forma económica, alambre en alfileres; adaptar la máquina para que plegara el alambre no resultó muy difícil, y este reajuste permitió que una pléyade de ingeniosos plegadores de alambre soñasen con hacer caja a lo grande.

En nuestros días están disponibles en el comercio sujetapapeles de todo tipo: de plástico moldeado, de alambre con revestimiento plástico de colores, e incluso unas láminas semicirculares de aluminio que pliegan los ángulos superiores de los papeles (y permiten exhibir un emblema o un diseño favorito). Y aún se encuentran alfileres de tipo T, clips búho, broches aprietapapeles, clips ideales y muchos otros tipos. Tomados en conjunto, han llegado a abrirse paso hasta cierto punto en el negocio de los clips tradicionales.

Pero antes de que envíe usted un boceto de un diseño nuevo y más perfecto a Gem Office Products, tenga en cuenta lo siguiente: el clip Gem puede arañar o desgarrar el papel, en la caja puede engancharse en otros clips, y si se le fuerza demasiado, deja escapar los papeles que se pretendía mantener juntos. En cierta ocasión, la compañía calculó que recibía unas 10 cartas al mes proponiendo variantes en el diseño. No obstante, lo que casi todos entienden por un sujetapapeles es, sencillamente, el clip Gem. Su posición en la cultura oficinesca es tan firme como la del teclado «qwerty».

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.

Responsable: Prensa Científica, S.A. Finalidad: enviarle por correo electrónico los boletines que haya solicitado recibir. Derechos: tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir sus datos, así como a otros derechos, como se explica en la información adicional y detallada que puede consultar en nuestra Política de Privacidad.