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En el artículo «Mensajeros celestes», de Ann Finkbeiner [Investigación y Ciencia, julio de 2018], se dice que las primeras detecciones de ondas gravitacionales, procedentes de colisiones de agujeros negros, no permitieron hacer astronomía de multimensajeros ya que los agujeros negros no emiten luz. Sin embargo, los agujeros negros suelen tener a su alrededor discos de material, por lo que, si colisionan, no parece descartable que sus halos de materia generen un pico de emisión electromagnética al caer de forma descontrolada en el nuevo agujero negro.

Javier Merinero
Madrid


RESPONDE FINKBEINER: 
Es razonable suponer que el gas que rodea a dos agujeros negros en colisión pueda emitir radiación electromagnética; de hecho, algunos astrónomos han modelizado cómo podrían ser esas emisiones. Sin embargo, en las colisiones de agujeros negros detectadas hasta ahora, los objetos implicados son de masa estelar (del orden de unas diez veces la masa del Sol), por lo que sus discos no contienen gas suficiente para que las emisiones puedan detectarse con los telescopios. Solo en las colisiones de agujeros negros supermasivos (miles de millones de veces más masivos que el Sol) participaría una cantidad de gas lo suficientemente grande como para que su emisión electromagnética fuera detectable desde la Tierra.

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