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1 de Octubre de 2018
Historia de la ciencia

Hace 50, 100 y 150 años

Recopilación de noticias publicadas en Scientific American.
Por Daniel C. Schlenoff

1918: Un mensajero estadounidense maneja su motocicleta atravesando un pueblo «inundado de gas» cercano a la primera línea del frente europeo. Lleva un modelo antiguo de máscara antigás. [SCIENTIFIC AMERICAN, VOL. CXIX, N.o 15, 12 de octubre de 1918]

1968
El primer púlsar

«Hace casi un año, a un reducido grupo de operadores que manejaban un nuevo radiotelescopio en la Universidad de Cambridge, les sorprendió descubrir que unas radioseñales débiles e intermitentes, procedentes de un punto interestelar, se mostraban, al ser examinadas con más detalle, como una sucesión de pulsos tan regularmente espaciados como los de unas señales horarias de radiodifusión. Con un escepticismo rayano en la incredulidad, el grupo de Cambridge inició unas investigaciones sistemáticas encaminadas a desvelar la naturaleza de aquellas extrañas señales. A fin de cuentas, los astrónomos avezados no cometen el error de suponer que todas las señales raras que registran sean genuinamente celestiales; en 99 casos de cada 100, las fuentes de radio variables anómalas resultan ser algún tipo de interferencia eléctrica, como el sistema de encendido de un automóvil mal antiparasitado o una conexión defectuosa en un frigorífico cercano. Finalmente concluimos en que la única explicación plausible de aquellas desconcertantes señales era que de algún modo se debían a las vibraciones de una estrella colapsada, tal como una enana blanca o una estrella de neutrones.
—Anthony Hewish»

Hewish compartió el premio Nobel de física en 1974 por sus investigaciones en radioastrofísica.

 

1918
Defensa antigás

«En la guerra de trincheras no hay espacio para los balones de oxígeno individuales. Así pues, la máscara antigás no es un respirador que proporcione a quien la lleva una atmósfera artificial en la que respirar; es un filtro que hace apto para el uso el aire envenenado circundante. Al principio no fue complicado diseñar una máscara para esa función. Los alemanes estaban empleando solo gas cloro, y este es químicamente muy activo; se combina con casi todo lo que halla a su paso. No fue difícil encontrar un reactivo eficaz para el cloro e incluir en la máscara una cantidad suficiente de él. Pero conforme los químicos se especializaban más en el campo de los gases tóxicos e introducían más variedades en sus ataques, se hizo necesaria una defensa previsora en consonancia. Tras pruebas exhaustivas, los químicos descubrieron que debe concederse prioridad absoluta al carbón vegetal obtenido de huesos de melocotón, albaricoque, aceitunas y cerezas y de cáscaras de nueces y de coquitos de Brasil. Cada máscara requiere 3,20 kilogramos de semillas y cáscaras.»

 

1868
Azúcar y esclavitud

«De un corresponsal en La Habana, Ezra K. Dod, hemos recibido un comunicado acerca de sus experiencias en las haciendas azucareras de la “isla siempre leal”, y en el que pide mejorar nuestros intereses azucareros. “Es bien sabido que en Francia el coste de la manufactura se ha reducido proporcionalmente más que el precio, y el negocio es rentable; en cambio aquí el coste de la zafra y la manufactura es ahora mayor que en 1830, pues el valor de los negros casi se ha triplicado. No creo que en la isla haya una hacienda que hoy cubra gastos. La depreciación de las tierras, los edificios, etcétera, no deja sino unos 150 dólares al año por cada negro; una suma insuficiente para cubrir los intereses sobre su coste, las defunciones y su depreciación anual, y sin embargo la consigna es de más peones.”»

En Cuba la esclavitud no fue abolida por completo hasta 1886.


Opiniones sobre la teoría de Darwin

«En su reciente discurso ante la Asociación Británica en Norwich, el doctor J.D. Hooker afirma que “han transcurrido diez años desde la publicación de El origen de las especies por medio de la selección natural, y así no es ahora prematuro preguntar cuál es el estado de la opinión científica acerca de tan audaz teoría. Los escritores científicos que han rechazado públicamente las teorías de la evolución continua o de la selección natural adoptan esa postura por motivos físicos o metafísicos, o por ambos. Los argumentos de los que se basan en la metafísica suelen estar impregnados de prejuicios, e incluso de odio, y por ello son inaceptables como críticas científicas. Yo mismo, al haber sido estudiante de filosofía moral en una universidad del norte, emprendí mi carrera científica con la plena esperanza de que la metafísica resultaría un útil mentor, si no toda una ciencia. Pero pronto descubrí que en nada me aprovechaba, y hace tiempo llegué a la conclusión, tan bien expresada por Louis Agassiz, que declara: “Confiamos en que no esté lejos el día en que universalmente se comprenda que la batalla de las evidencias se librará en el campo de la ciencia física y no en el de la metafísica”.»

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