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1 de Octubre de 2018
Oceanografía

Olas monstruosas

Gracias a las mejoras en las técnicas de pronóstico y de asimilación de datos, comienza a ser posible predecir dónde se producirán las mayores olas del planeta.

Un surfista desciende por una ola descomunal en Nazaré, Portugal. [FRANCISCO SECO, AP PHOTO]

En síntesis

Las olas gigantes, de hasta más de 24 metros de altura, se producen solo en unas pocas costas del mundo.Una de ellas es la de Nazaré, en Portugal.

Se han combinado datos hidrológicos y eólicos a tiempo real con modelos del fondo oceánico para explicar por qué se producen esas olas, así como para pronosticar dónde y cuándo romperán las siguientes olas de récord.

Los surfistas de categoría mundial acuden a esos lugares para intentar montar en una de ellas.

El 7 de noviembre de 2017, Rodrigo Koxa apenas pudo dormir. Este brasileño, un avezado surfista de olas gigantes de 38 años de edad, pasaba la noche en Nazaré, un pueblo del litoral portugués. Fuera, olas descomunales hacían temblar el suelo al romper. No paraba de decirse, acosado por un mal recuerdo: «Tienes que tirar justo hacia abajo por tu ola».

En Nazaré, las grandes olas rompen entre octubre y marzo. Koxa no dejaba de mirar los pronósticos de olas de los servicios meteorológicos europeos, de la Administración Nacional de la Atmósfera y el Océano (NOAA) estadounidense y de Surfline, uno de los principales portales de surf. No cabía duda: a la mañana siguiente saldría al mar.

Algunas de las olas más grandes del planeta habían estado rugiendo allí ante los lugareños durante siglos, pero no merecieron la atención mundial de los surfistas hasta el 1 de noviembre de 2011, cuando una moto acuática remolcó al campeón de surf Garrett McNamara y su tabla sobre una ola descomunal: 23,8 metros de altura, el récord Guinness de entonces.

Koxa realizó su primer intento en Nazaré en 2014 y, nada más comenzar su descenso por una montaña de agua, estuvo a punto de estrellarse contra los acantilados. Tres años después, con la mirada clavada en los pronósticos, sabía que al día siguiente se enfrentaría a un nuevo coloso.

Datos profundos

Todas las olas que rompen se generan de un modo similar: la brisa transforma las pequeñas ondulaciones en olas. Si el viento sopla con fuerza y en línea recta a lo largo de muchos kilómetros, las olas aumentarán y adoptarán la forma de columnas horizontales de agua, como una serie de troncos casi sumergidos que rodasen hacia la costa. Así, si una ola se eleva tres metros por encima de la superficie, el resto de la masa de agua penetrará hasta muchas decenas de metros de profundidad.

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