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Impulsar las olimpiadas matemáticas

Cantera de futuros científicos, merecen el apoyo de las instituciones.

© SEB_RA/ISTOCK

Aunque menos conocidas que las deportivas, las olimpiadas científicas son hoy una realidad, y bien afianzada. Las de matemática, que se celebran a escala local, nacional y mundial, son las más veteranas. Han servido de inspiración y modelo a las de física, las de química y las de biología.

Este último verano, la Olimpiada Internacional de Matemática (OIM) ha regresado a su lugar de origen, Rumanía. En 1959, la Sociedad Rumana de Matemáticas y Física invitó a siete países de su entorno a participar en una competición para estudiantes de secundaria, que durante dos días se enfrentarían a una serie de problemas de matemáticas que debían resolver individualmente y en un tiempo limitado. ¡Cuánto ha crecido la OIM desde entonces! De delegaciones de siete países en 1959 hemos pasado a 106, con casi 600 estudiantes de los cinco continentes en su última edición. En la olimpiada están representadas todas las culturas, razas, religiones e idiomas, pero, por asombroso que parezca, los jóvenes participantes se entienden a través de las matemáticas y comparten experiencias y problemas.

Aunque la OIM es una competición individual, los estudiantes se agrupan por delegaciones nacionales. En sus primeras ediciones, solo participaban países de la Europa del Este. Hasta 1965 no se incorporó un país occidental, Finlandia. Desde entonces, la OIM se fue abriendo poco a poco, primero al resto de Europa, después a América, Asia y, finalmente, a África. España se incorporó en 1983.

Desde su nacimiento, la OIM sigue sus propios usos y costumbres. El jurado, formado por los jefes de delegación (más de cien personas) de los países participantes, sigue siendo su único órgano ejecutivo y toma sus decisiones colegiada y democráticamente. Teniendo en cuenta los distintos sistemas educativos de los países y la diversa formación matemática de sus estudiantes, año tras año consigue ponerse de acuerdo para redactar los enunciados y traducirlos a los idiomas maternos (57 en 2018) de los concursantes.

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