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1 de Marzo de 2002
Epidemiología

El carbunco y su capacidad letal

Desde hacía medio siglo la enfermedad carbuncosa había desaparecido. Las esporas infecciosas de esta bacteria, que persisten durante decenas de años, son fáciles de preparar, almacenar y esparcirse mediante aerosoles, cualidades que hacen de ella una .
Cuenta la mitología que el centauro Nesos fue asesinado por Heracles al haber intentado forzar a Dejanira, su mujer. En venganza, un Nesos moribundo entregó su túnica manchada de sangre a Dejanira; este talismán debería garantizarle la fidelidad de su esposo. Pero, cuando Heracles se la vistió, experimentó tales dolores, que puso fin a sus días. Desde entonces la leyenda de la túnica de Nesos se asoció al carbunco. La prenda era de lana. ¿Procedía ésta de un animal enfermo de carbunco? Conocido desde la antigüedad, el carbunco fue descrito por Hipócrates en el siglo iv antes de Cristo. La enfermedad no era infrecuente en Roma. Virgilio señaló la transmisión del cordero al hombre. Se menciona asimismo en el Egipto faraónico.
El carbunco, también llamado fiebre carbuncosa, carbunco bacteridiano, fiebre bacteriana o bacteridia carbuncosa, se debe a la bacteria Bacillus anthracis. Los médicos árabes designaban a la enfermedad con el nombre de "fuego persa". Se han utilizado otras denominaciones, sobre todo en el caso de los animales: peste roja, peste carbuncosa y, también, peste de Siberia. El término "peste" no guarda relación alguna con la peste originada por Yersinia pestis, pero se ha utilizado para evocar los estragos causados por esta enfermedad en el ganado ovino y bovino.

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