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1 de Junio de 2005
Informática

Barreras contra el SPAM

¿Qué puede hacerse para detener la oleada de mensajes indeseados en el correo electrónico?
En 1978, unas 400 personas recibieron a través de Arpanet el primer correo electrónico no solicitado y quizá no deseado, el primer spam: una cuña publicitaria del nuevo ordenador DECSYSTEM-20 de Digital Equipment Corporation. (Aunque algunos la conviertan en un acrónimo, la palabra spam procede de un famoso número cómico del grupo Monty Python, emitido por la BBC en 1970, acerca de un restaurante en el que todos los platos incluían carne enlatada de la marca SPAM, una marca real, y un grupo de vikingos cantaba con entusiasmo loas a SPAM.) Actualmente circula por Internet una correspondencia basura, en forma de proposiciones comerciales no solicitadas, que puede cifrarse en miles de millones de mensajes al día, dos terceras partes del total transmitido por la Red. Un tercio de los usuarios recibe spam en el 80 por ciento de su correo electrónico. Ultimamente, el spam ha adquirido un cariz amenazante: proliferan los ataques de estafadores que expiden mensajes en los que suplantan a personas o instituciones dignas de confianza para obtener el número de la tarjeta de crédito u otros datos privados del destinatario (actividad a la que se llama phising, palabra de jerga derivada de fishing, pescar). Según un estudio de Gartner Research en 2004, estos ataques cuestan unos 1200 millones de dólares al año.
El spam no se limita a los mensajes de correo electrónico: en las salas de conversación por Internet (chats) se ocultan "robots" que pretenden ser humanos e intentan convencer a los participantes en el chat para que accedan a sitios pornográficos de la Red. Los usuarios de la mensajería instantánea (IM) padecen los llamados spIM, emparentados con los spam del correo electrónico. Para desviar las operaciones de búsqueda en Internet, se alteran las bitácoras añadiendo enlaces engañosos a ciertas hojas y así distorsionar las clasificaciones de la importancia de los sitios y enlaces de la Red.

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