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  • Enero 2017Nº 484
Filosofía de la ciencia

Filosofía de la ciencia

Pluralismo integrador

Un nuevo enfoque para comprender la complejidad biológica.

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Los organismos biológicos son sistemas compuestos de órganos y tejidos que, a su vez, están formados por células que contienen proteínas codificadas por genes. Estos sistemas, cuya complejidad podemos entrever por lo dicho, evolucionan, se desarrollan y manifiestan comportamientos sensibles a los cambios que se producen en sus entornos interno y externo. Constan de muchas partes que se organizan para que el sistema funcione a un nivel superior, manifiestan dinámicas no lineales y su misma existencia está supeditada a una trayectoria evolutiva que depende del azar y la adaptación. ¿Cómo puede la ciencia llegar a entender unos sistemas tan complejos?

Las estrategias basadas en descomponer los sistemas en sus partes más pequeñas, como átomos o partículas fundamentales, han demostrado su utilidad para el esclarecimiento de un gran número de tipos de sistemas físicos complejos, pero solo facilitan, en el mejor de los casos, un entendimiento parcial de la complejidad biológica.

¿Por qué es así? Consideremos un caso concreto de comportamiento emergente. Las colonias de abejas forman una clase de superorganismos. Cada una se compone de hasta 80.000 individuos. No todos ellos realizan todos los trabajos propios de su ciclo biológico (apareamiento, reproducción y aprovisionamiento de alimento). Solo la reina se reproduce, mientras que las obreras asumen otras tareas que cambian a lo largo de su vida: en un momento dado, algunas limpiarán la colmena, otras alimentarán a las larvas, recibirán comida de las recolectoras, construirán panales de miel, custodiarán la colmena, retirarán los cadáveres o recolectarán néctar, polen y agua. La tarea que una obrera desempeña varía en función de sus genes, edad y experiencia.

Pero todo ello no constituye únicamente un sistema de abajo arriba (bottom-up). La mera agregación de lo que hace cada uno de los individuos no representa todo lo que ocurre en la colonia. Las necesidades de esta, considerada como un todo, también condicionan la división del trabajo. Si los panales que almacenan la miel están casi llenos, serán menos los individuos que saldrán a recolectar néctar. Si están vacíos, serán más. Si un determinado grupo de edad es abatido de repente, las abejas más jóvenes empezarán a desarrollarse más rápidamente para llenar el vacío. El sistema responde para satisfacer el mantenimiento de la colonia. Lo consigue a través de bucles de retroalimentación dinámicos e interactivos. Es cierto que lo que la colonia hace es el resultado de las actividades de todos los individuos. Pero lo que los individuos hacen también es el resultado del estado de la colonia en su conjunto. He aquí uno de los casos de complejidad emergente a los que se enfrenta la ciencia.

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