Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

La innovación pierde fuelle

La invención de técnicas completamente nuevas es cada vez menos frecuente.

THINKSTOCK/VLADGRIN

En un estimulante artículo publicado en agosto de 2012, el economista Robert Gordon, de la Universidad Noroccidental de EE.UU., se preguntaba si el rápido crecimiento económico y tecnológico de los últimos siglos no habrá sido un fenómeno transitorio que ha llegado ya a su fin —una tesis en clara contradicción con la creencia actual en la naturaleza desbordantemente creativa y «disruptiva» de las industrias tecnológicas de hoy.

Lo cierto es que un crecimiento de ese tipo no ha sido la norma a lo largo de la historia. Hasta 1700, los humanos estuvieron viviendo más o menos de la misma forma que hacía miles de años. Llegó entonces la Revolución Industrial, con sus oleadas de cambio en la ciencia y la técnica. Hoy nos encontramos en el frente posterior de esa explosión, y casi todo el mundo espera que continúe, quizás incluso que se acelere, y nos impulse hacia un futuro que apenas podemos imaginar. Pero cabe también dentro de lo posible, apuntaba Gordon, que los últimos doscientos años hayan sido el reflejo de nuestra expansión intelectual a través de un campo abierto donde abundaban los descubrimientos hasta cierto punto fáciles y que cada vez resulte más difícil inventar técnicas realmente revolucionarias.

Pensemos en el transporte. Hacia 1800, la manera más rápida de viajar la proporcionaba el caballo; llegaron luego el tren de vapor y los vehículos a motor, y todavía después los aviones de hélice y los reactores. A mediados de los años cincuenta se alcanzaron velocidades de 800 kilómetros por hora. Hoy, la velocidad se ha estancado e incluso ha disminuido por la necesidad de ahorrar combustible.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.