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1 de Enero de 2004
Genética

El genoma oculto

Cuando se daban por conocidos casi todos los datos del ADN, han aparecido dos capas amplias de información en los cromosomas, en buena parte ocultas, que afectan a la herencia, el desarrollo y la enfermedad.

Hace unos veinte años, los astrónomos estaban convencidos de que la rotación de las galaxias no se podía explicar sólo a partir de las leyes de la gravedad y la posición de los cuerpos celestes. Poco a poco empezaron a admitir que el universo no estaba tan vacío como parecía, sino que debía contener algún tipo de materia obscura. Aunque se desconocían su composición química y su funcionamiento, no faltaban indicios de su existencia. La investigación de la materia oscura y, más recientemente, la energía oscura obligó a revisar teorías admitidas; incluso a sustituirlas. Al propio tiempo, sin embargo, se dio un nuevo impulso a la astrofísica y la cosmología.

Un fenómeno parecido comienza ahora a producirse en la genética molecular. En 2003 se celebró el quincuagésimo aniversario del descubrimiento de la doble hélice; el Proyecto Genoma Humano anunció también la terminación del borrador de la secuencia del ADN de Homo sapiens. Se había logrado domeñar el ADN in vitro. Eso se creía. Sin embargo, cuando se compara el genoma de especies sin parentesco próximo y se escudriña el funcionamiento de los cromosomas in vivo, se observan fenómenos inexplicables en el marco de las teorías vigentes.

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