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1 de Febrero de 2018
Sostenibilidad

Mares mortíferos

En 2100 podría dar comienzo una extinción masiva por el exceso de carbono en los océanos.

El carbono acumulado en los mares del planeta ha variado lentamente a lo largo de los eones. Pero en 31 ocasiones durante los últimos 542 millones de años la concentración de este elemento se ha desviado mucho más de lo normal o mucho más rápido de lo habitual (círculos de la gráfica principal). Las cinco extinciones masivas han tenido lugar a la par que los episodios más extremos de acumulación de carbono (círculos rosados). En cada una de ellas, más del 75 por ciento de la fauna marina desapareció. La Tierra pronto podría alcanzar un nuevo punto crítico similar. En 1850, los mares albergaban unas 38.000 gigatoneladas de carbono, pero un estudio reciente del catedrático de geofísica Daniel H. Rothman, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, indica que si se añadieran 310 gigatoneladas o más, la desviación volvería a ser aguda. En el siglo y medio transcurrido, la humanidad ya ha aportado unas 155 gigatoneladas, por lo que, de seguir así, vamos en camino de alcanzar las 400 gigatoneladas en 2100 (gráfica pequeña). ¿Aumenta eso el riesgo de una extinción masiva? «Sí, mucho», sentencia Rothman.

 

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