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1 de Febrero de 2018
Ecología

¿Por qué la biodiversidad es máxima cerca del ecuador?

Un análisis de datos forestales revela un mecanismo que promovería la coexistencia de las especies en los trópicos y contribuiría a explicar el fenómeno.

Las selvas tropicales, como la de Monteverde, en Costa Rica, presentan un mayor número de especies arbóreas por unidad de superficie que los bosques templados, un hecho que se atribuye a la mayor competencia entre los individuos de una misma especie en comparación con la que se produce entre especies diferentes. [© ISTOCKPHOTO/ANZELETTI]

Los trópicos bullen con una diversidad biológica que ensombrece la de cualquier otro rincón del planeta. En medio kilómetro cuadrado de la selva de Borneo, es posible contabilizar 1175 especies de árboles, más que las 1166 que integran el inventario de los bosques templados de Europa, Norteamérica y Asia juntas. El impresionante aumento de la riqueza de especies que uno presencia cuando viaja de los polos al ecuador, el gradiente latitudinal de diversidad, es el patrón de biodiversidad más notable de la Tierra. Pero sus causas han desconcertado a los biólogos desde hace más de un siglo, e impulsaron al ecólogo Robert Ricklefs a sostener en una cita hoy célebre que esa pauta «se burla de nuestra ignorancia». En un artículo publicado en Nature en octubre de 2017, J. Usinowicz, de la Universidad de Wisconsin-Madison, y sus colaboradores revelan cómo una teoría ecológica que modeliza la coexistencia de las especies podría esclarecer el gradiente latitudinal de la diversidad arbórea.

Entender el fenómeno exige profundizar en las condiciones que crean la biodiversidad a grandes escalas espaciales, como son la especiación, la extinción y la migración, así como aquellas que hacen posible la coexistencia de un gran número de especies en una comunidad. Varios procesos evolutivos fomentarían las altas tasas de especiación o las bajas tasas de extinción que predominan en los ambientes tropicales con respecto a los templados, procesos que, con el paso del tiempo, generarían una mayor diversidad regional en los trópicos. Pero ¿cómo se mantiene localmente semejante diversidad en un bosque? Usinowicz y sus colaboradores afirman que la coexistencia de las especies es promovida en las selvas tropicales por el hecho de que los efectos negativos a los que cada especie somete a sus miembros (a través de mecanismos como la competencia) son mayores que los que ejerce sobre los miembros de otras especies.

Recuento de semillas y plántulas

El equipo de Usinowicz recopiló y analizó un conjunto de datos sobre la producción anual de semillas y la supervivencia de las plántulas (una estimación del «reclutamiento» anual, es decir, de la incorporación de individuos jóvenes de la especie) correspondientes a varios años en una muestra representativa de especies arbóreas en diez bosques y selvas que se extendían desde las cercanías del ecuador hasta los 65o de latitud norte, en Alaska.

Observaron que la simultaneidad (sincronía) del reclutamiento de las plántulas en las diferentes especies era menor en las selvas periecuatoriales que en los bosques circumboreales. Los árboles boreales disponen de una estación de crecimiento más breve que sus iguales tropicales. Esta diferencia latitudinal en la duración de la estación propicia permite a los árboles de los trópicos producir semillas y reclutar plántulas a lo largo de más tiempo que los que crecen en climas templados o boreales.

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