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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Abril 2013Nº 439
Hace...

Historia de la Ciencia

Gratuito

Hace 50, 100 y 150 años

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Abril 1963
Deriva continental
«En 1912, Alfred Wegener planteó que los continentes se habían originado de
la fragmentación de un único supercontinente. Tal idea no ha sido aceptada por todos, pero nuevos datos sugieren que su fundamento es correcto. En el abanico de opiniones se distinguen dos posiciones totalmente opuestas: la que sostiene que la Tierra ha sido rígida a lo largo de toda su historia, con unas cuencas oceánicas y unos continentes fijos, y la que defiende que la Tierra es ligeramente plástica, con unos continentes que se mueven en una deriva lenta por su superficie, fracturándose y uniéndose otra vez, y acaso creciendo durante el proceso. Mientras que la primera de estas ideas ha gozado de una aceptación más amplia, hoy se halla en auge el interés por la deriva de los continentes.»

Transistor óptico
«El arseniuro de galio, el cristal que tanta importancia ha cobrado últimamente para la fabricación del dispositivo amplificador de luz llamado láser, se está empleando ahora para construir el análogo óptico del transistor de uniones, un dispositivo amplificador o conmutador de señales eléctricas. La ventaja del transistor óptico radica en que la luz atraviesa la base con mucha más rapidez que los electrones. En un transistor clásico, para conseguir una alta velocidad (o alta frecuencia), la base debe construirse de una extrema delgadez para minimizar el tiempo de viaje de la señal, una tarea costosa y difícil de realizar. Tan extrema delgadez resulta innecesaria en el transistor óptico.»

Abril 1913
Después de los combustibles
«Dentro de pocos siglos, las minas de carbón del planeta se habrán agotado. ¿De dónde extraeremos la energía para accionar las ruedas de la industria? Pensamos que de la propia naturaleza. Mucho antes de que hiciéramos balance de nuestras provisiones de combustible y descubriéramos que debemos administrar las escasas que nos quedan, los soñadores de la ciencia ya se habían preguntado si podrían aprovecharse de algún modo de las fuerzas naturales. Ya estamos empleando en buena medida la energía de las aguas, conocida como "carbón blanco". Las mareas nos han aportado cierta energía, igual que el oleaje. Resulta interesante observar lo que hacen nuestros inventores con vistas al futuro. La portada del presente número (véase la figura) ilustra un ejemplo (el artilugio se está instalando en Venecia, California) elegido al azar entre centenares de patentes.»

Curiosidades extranjeras
«Hama, la Hamath de la Biblia, una de las ciudades más antiguas de Siria, se ubica en el valle del Orontes, a unos 175 kilómetros al norte de Damasco. El río Orontes la atraviesa describiendo unaS, y en sus orillas se alzan cuatro enormes norias, cada una de las cuales lleva el nombre de su dueño. Se emplean para extraer agua de riego y también para abastecer la ciudad. La mayor de ellas tiene un diámetro de más de 21 metros y los sirios afirman que es la más grande que existe. Como las otras, está construida de madera, caoba negra, con el eje de hierro. El chirriar de las cuatro no cesa ni de día ni de noche; nunca paran.»

Abril 1863
Lo que vale una pradera
«Resulta singular que lo que en Illinois fueran vastas praderas sin árboles, hace doce años, hoy se halle cubierto de una densa masa de árboles jóvenes y explotables, entre los que se incluyen distintas especies de robles, álamos, nogales, fresnos y otros. Con tal rapidez se ha producido el cambio en numerosas localidades, que donde se asentaron algunos de los primeros colonos, hace de veinte a veinticinco años, sin un solo árbol a la vista, ahora se labran maderos de construcción de hasta un pie cuadrado. La tierra de las praderas, librada de la quema anual a la que cada otoño la sometían antes los indios, no tarda en producir vegetación arbórea. Algunos de los ciudadanos más antiguos, que a su llegada al país buscaron codiciosos las tierras maderables y no se preocuparon de adquirir llanuras, ahora descubren que estas valen más que aquellas; su madera ha crecido más deprisa de lo que se aprovechaba.»

Papel japonés
«El doctor McGowan, en una reciente conferencia sobre costumbres japonesas, mostró un abrigo de papel, perfectamente resistente y utilizable. En Estados Unidos tenemos cuellos de papel; en Japón llegan más lejos y emplean pañuelos de papel, muy suaves y de una textura muy fina. Pero los japoneses son más delicados que nosotros en un aspecto; tras usar un pañuelo, lo tiran y así ahorran molestias a la lavandera.»

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