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Diagnóstico de las enfermedades mentales

El diagnóstico de las enfermedades psiquiátricas, a menudo difícil, podría encontrar en el test genético y en la técnica de formación de imágenes dos valiosas herramientas auxiliares.
El diagnóstico acertado constituye la piedra angular de la asistencia médica. Para prescribir al paciente un tratamiento eficaz, el médico debe empezar por determinar qué mal le aflige. En casi todas las especialidades, el diagnóstico se funda en pruebas objetivas: las radiografías en traumatología, las biopsias en oncología. En cambio, cuando nos hallamos ante algunos trastornos psíquicos, graves y extendidos entre la población, el diagnóstico se sigue fundando en el relato de los síntomas expuesto por el paciente y en la observación atenta de su conducta. El cerebro humano es tan complejo que la investigación aún no ha logrado idear unas pruebas definitivas para la diagnosis de la esquizofrenia, el autismo, el trastorno bipolar o la depresión profunda, entre otras.
Al tener que guiarse por evaluaciones subjetivas, los psiquiatras han de afrontar el problema de la fiabilidad: cómo asegurarse de que dos médicos lleguen al mismo diagnóstico de un mismo paciente. Para salir al paso de esa preocupación, la Asociación Psiquiátrica Norteamericana publicó en 1980 la tercera edición del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (que suele citarse por las siglas “DSM-III”). A diferencia de las precedentes, esta edición del manual y los volúmenes subsiguientes describen qué síntomas deben presentarse (y por cuánto tiempo) para establecer el diagnóstico de un trastorno cerebral determinado. En su mayoría, esos criterios se basan en el historial del paciente y en la entrevista clínica. No pudiendo los médicos recurrir a pruebas objetivas, quizá no detecten algunos trastornos o confundan a veces los síntomas de una enfermedad con los de otra. Todavía dificulta más la tarea el hecho de que ciertas patologías, pensemos en la esquizofrenia, pudieran ser grupos de enfermedades que presentan síntomas parecidos pero requieren tratamientos diferentes.

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