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  • Investigación y Ciencia
  • Julio 2013Nº 442
Panorama

Física cuántica

Simulación cuántica de dimensiones suplementarias

Una novedosa propuesta para recrear la física en más de tres dimensiones utilizando átomos fríos.

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El siglo xxi será recordado por la transformación de la mecánica cuántica en ingeniería cuántica. Hoy en día ya podemos diseñar dispositivos cuánticos y emplearlos en nuestro provecho de forma espectacular. Utilizamos láseres como soporte físico para nuestras comunicaciones, medimos el tiempo con la precisión que requiere el sistema GPS gracias a relojes atómicos o inspeccionamos el interior del cuerpo humano con técnicas de resonancia magnética nuclear.

Una de las fronteras del desarrollo tecnológico actual la hallamos en la simulación cuántica, un área de investigación que está experimentando un progreso vertiginoso. La idea reside en explotar las leyes cuánticas de la materia a fin de imitar el comportamiento de sistemas físicos exóticos, imposibles de recrear o de analizar por otros medios [véase «Objetivos y oportunidades de la simulación cuántica», por J. Ignacio Cirac y Peter Zoller; Investigación y Ciencia, noviembre de 2012].

Un simulador se basa en una idea muy antigua. Imaginemos que deseamos medir el paso del tiempo. Para ello podemos construir una clepsidra. Bajo la acción de la gravedad, el agua seguirá unos movimientos cuidadosamente diseñados que nos permitirán fijar intervalos precisos de tiempo. De esta manera, dispondremos de un reloj.

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