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  • Investigación y Ciencia
  • Junio 2014Nº 453
Panorama

Ecología

Las zonas áridas, cada vez menos fértiles

Un estudio revela que la escasez de agua altera el balance de carbono, nitrógeno y fósforo en los ecosistemas áridos y prevé las repercusiones del cambio climático en estas zonas.

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En todos los ecosistemas terrestres, los ciclos de los elementos químicos están accionados por procesos tanto bióticos como abióticos. Pero la manera en que estos influyen sobre los ciclos varía según el elemento de que se trate. Ello se debe, en parte, a que las entradas de carbono y nitrógeno en los ecosistemas son promovidas sobre todo por mecanismos biológicos (fotosíntesis, fijación de nitrógeno), mientras que las de fósforo dependen principalmente de la meteorización de las rocas. Los cambios ambientales pueden alterar estos mecanismos y provocar un desacoplamiento de los ciclos. Así lo han demostrado los estudios de cronosecuencias (gradientes de suelos de diferente edad), en los que se ha visto que la disponibilidad de fósforo en relación al nitrógeno se reduce a lo largo del tiempo. Manuel Delgado-Baquerizo, entonces en la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla, y sus colaboradores aportaron en fecha reciente pruebas de una alteración similar a causa de la creciente sequedad de los ecosistemas áridos de todo el mundo.

Los autores analizaron muestras de suelos obtenidas en 224 parcelas de estos ecosistemas, que variaban en su grado de aridez y pertenecían a todos los continentes, excepto la Antártida. Observaron que, al incrementar la aridez, disminuía la cantidad total de carbono y nitrógeno, así como las formas asimilables de estos elementos, mientras que el fósforo biodisponible aumentaba. Seguramente, la reducción de carbono y nitrógeno se produce porque la escasez de agua dificulta los procesos biológicos que accionan las entradas y flujos de estos elementos en el ecosistema; en cambio, el aumento del fósforo disponible es consecuencia de una mayor meteorización de las rocas que contienen fósforo y de la menor absorción de este nutriente por las plantas.

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