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1 de Junio de 2014
Física nuclear

Un hito en el largo y sinuoso camino hacia la fusión nuclear

CORTESÍA DEL LABORATORIO NACIONAL LAWRENCE EN LIVERMORE

El pasado mes de septiembre, bajo un bombardeo con rayos X, la rápida implosión de una cápsula de plástico sobre unos isótopos de hidrógeno congelados desencadenaba la fusión nuclear. Ocurrió en la Instalación Nacional de Ignición (NIF) del Laboratorio Nacional Lawrence en Livermore, Estados Unidos. No se trató de una reacción de fusión más: fue la primera creada en el NIF en la que el combustible liberó más energía que la absorbida.

Los 192 láseres del laboratorio inyectan energía desde 2010 a pequeñas pellas de combustible, de un par de milímetros de tamaño. En este caso se acertó con la coordinación temporal. En vez de ir aumentando la energía de los láseres a lo largo de la ráfaga, que dura veinte billonésimas de segundo, Omar Hurricane, físico del laboratorio de Livermore, y su equipo arrancaron con la intensidad máxima y dejaron que fuese disminuyendo. Procediendo de este modo, el combustible de la pella se calentó más deprisa, hasta unos cincuenta millones de grados, y sufrió presiones de 150.000 millones de atmósferas terrestres. Semejantes condiciones propician la fusión, y esta vez el combustible en que se produjo liberó casi el doble de energía que los alrededor de 10.000 julios que desencadenaron el proceso. Los resultados se publicaron en Nature en febrero.

«Nadie se había acercado tanto a la energía en que la fusión se mantiene por sí misma», dice Hurricane. Pero todavía queda mucho trabajo. Aunque la pella de combustible desprendió 17.000 julios de energía, en el experimento de fusión del NIF, tomado en su conjunto, las energías aplicada y liberada distaron de llegar a ser iguales. Se requirió más energía de la que se generó; solo alimentar los láseres exigió un brote de al menos 190 billones de julios. Ir más allá de generar tanta energía como la aportada (la «ignición», como lo llaman en el NIF) requerirá presiones aún más extremas, aparte de otras condiciones. Faltan décadas para que se consiga por esta vía una fuente de energía limpia y casi ilimitada.

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