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Empuje lumínico

¿Inmaterial, la luz? Los haces luminosos ejercen sin embargo unas fuerzas perfectamente tangibles y mañana, acaso, harán volar los aviones y pondrán satélites en órbita.
BRUNO VACARO
De no haber fracasado el lanzamiento, y de haber ocurrido todo según lo previsto, el 30 de abril de 2005 el satélite Cosmos 1 habría sido puesto en órbita alrededor de la Tierra; después, como un velero, se habría desplazado y cambiado de órbita bajo el único efecto de la radiación solar incidente en sus alas. En octubre de 2000, la sociedad norteamericana Lightcraft Technologies puso en vuelo a 71 metros de altura, con ayuda de intensos impulsos láser, un ingenio miniatura de 50gramos. ¿Cómo propulsa la luz dichos ingenios? ¿Es la clave del misterio del radiómetro, ese molinillo encerrado en una ampolla de vidrio que se pone a girar cuando se ilumina?
Para limpiar de guijarros una superficie, los albañiles dirigen hacia éstos un potente chorro de agua. Cada molécula de agua que choca con un guijarro le cede cantidad de movimiento; todos esos pequeños impulsos se suman para crear una fuerza casi continua que empuja la grava. Si sustituimos el chorro de agua por un haz luminoso, el fenómeno es análogo. La luz se compone de gránulos de energía, los fotones: cuando son absorbidos o reflejados por una superficie, le transmiten cantidad de movimiento, de modo que le ejercen una presión, llamada de radiación.

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