Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

División celular asimétrica en el desarrollo animal

El análisis de la división de ciertas células de la mosca del vinagre ha permitido describir el modo en que se reparten las moléculas que determinarán el destino de las células hijas.

Durante la división de una célula madre, se produce una repartición asimétrica de las moléculas que determinarán el destino final de las células hijas. En las células precursoras de los órganos sensoriales de la mosca del vinagre, tales moléculas, contenidas en unas vesículas denominadas endosomas Sara, se distribuyen de manera diferente entre las dos células hijas (pIIa y pIIb).
NATURE]

Un aspecto esencial del desarrollo de los organismos multicelulares es la generación de múltiples y muy variados tipos de células a partir de una sola. En ciertos casos, ello se consigue mediante divisiones celulares asimétricas, llamadas así porque las dos células hijas resultantes reciben diferentes combinaciones de factores de destino celular, las moléculas que determinan el tipo de célula en el que cada una de ellas se convertirá. A lo largo de la evolución se han seleccionado diferentes estrategias para lograr ese objetivo. Entre ellas se halla la observada en las células que originan los órganos sensoriales de la mosca del vinagre Drosophila melanogaster. Cuando una de ellas se divide, genera dos células hijas denominadas pIIa y pIIb, de las cuales solo la primera recibe una abundante cantidad de un tipo de vesículas llamadas endosomas Sara que están cargadas de factores de destino celular. Lo sorprendente de este caso es que, durante la mayor parte del proceso de división, las vesículas en cuestión se distribuyen homogéneamente en el centro de la célula y parece que acabarán distribuidas por igual entre las dos células hijas. Pero justo antes de que la célula se parta en dos, estas vesículas se concentran con rapidez en un lado y al final terminan en una de las células hijas. Recientemente, el grupo de investigación liderado por Marcos González Gaitán, de la Universidad de Ginebra, ha revelado con gran detalle el funcionamiento de este proceso fundamental para el desarrollo, que parece depender de una decisión tomada en el último momento.

La división en imágenes de vídeo
La primera parte de ese trabajo consistió en filmar la división de miles de células precursoras de los órganos sensoriales previamente genomodificadas para que las diferentes estructuras celulares fueran fluorescentes y visibles bajo el microscopio. Después, se diseñó la estrategia apropiada para interpretar la enorme cantidad de datos contenidos en estos vídeos, lo que supuso una tarea ingente por diferentes motivos. Para empezar, tanto la velocidad de los procesos celulares de interés como el tamaño de las estructuras celulares implicadas están muy cerca de los límites de resolución temporal y espacial de las técnicas actuales de microscopía avanzada. A esto hay que añadir que la relación entre señal y ruido rara vez es óptima en este tipo de muestras. Además, hay que considerar que incluso dentro de un mismo tipo celular hay variaciones notables de tamaño, forma y orientación y que, en general, los procesos biológicos están sujetos a fluctuaciones aleatorias que dificultan su interpretación. Todas estas circunstancias hacen que resulte prácticamente imposible deducir las claves de la división asimétrica a partir del estudio de cada uno de los vídeos obtenidos, aunque sean millares.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.