Fármacos en el agua

Muchos ríos del mundo presentan altas concentraciones de medicamentos.

[iStock/Irina Vodneva]

Los científicos saben desde hace más de 20 años que los medicamentos con los que tratamos el dolor de cabeza, la diabetes y otras muchas dolencias acaban llegando a los ríos, donde pueden dañar los ecosistemas y favorecer la resistencia a los antibióticos.

Sin embargo, casi todas las investigaciones sobre contaminantes farmacéuticos se han realizado en Norteamérica, Europa y China, y solo han examinado unos pocos compuestos. Además, esos estudios emplean métodos de muestreo y análisis muy diversos, por lo que es difícil comparar sus resultados. Estas limitaciones apuntan a que quizá estemos obviando una pieza importante del rompecabezas de la contaminación.

Un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences ofrece una visión más amplia. Una red de 127 científicos tomó muestras de 258 ríos en 104 países para medir la concentración de 61 sustancias distintas. Eso generó «una especie de "huella farmacéutica" de casi 500 millones de personas de todos los continentes», explica John L. Wilkinson, químico ambiental de la Universidad de York y primer autor del estudio.

Muchos de los ríos más contaminados por fármacos están en África y Asia, «en regiones y países olvidados por la comunidad científica» en lo referente a este problema, señala Wilkinson. Además, esos cursos fluviales suelen estar en países de renta media-baja; los autores lo achacan a un mejor acceso a los medicamentos en lugares que aún carecen de suficientes infraestructuras para tratar las aguas residuales.

Cuatro compuestos —cafeína, nicotina, paracetamol y cotinina (una sustancia que produce el organismo tras la exposición a la nicotina)— aparecieron en todos los continentes, incluido el antártico. Otros 14, entre ellos antihistamínicos, antidepresivos y un antibiótico, se encontraron en todos los continentes excepto en la Antártida. Algunos fármacos solo se detectaron en lugares concretos, como un antipalúdico hallado en las muestras africanas.

El estudio demuestra que se precisan «más evaluaciones mundiales de la contaminación del agua», en particular para buscar sustancias que supongan un mayor riesgo para la salud, opina Elsie Sunderland, científica ambiental de la Universidad Harvard ajena a la investigación. Otra conclusión, añade, es que «tenemos que tratar las aguas residuales».

<span>[FUENTE: «</span><a href="https://doi.org/10.1073/pnas.2113947119">PHARMACEUTICAL POLLUTION OF THE WORLD'S RIVERS</a><span>», POR JOHN L. WILKINSON ET AL. EN </span><em>PROCEEDINGS OF THE NATIONAL ACADEMY OF SCIENCES</em><span>, VOL. 119, ART. E2113947119, FEBRERO DE 2022; AMANDA MONTAÑEZ (</span><em>gráfico</em><span>)]</span>

Este artículo apareció publicado en la sección de Actualidad Científica el 21 de abril de 2022.

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.