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1 de Mayo de 2012
Energía

El futuro de la energía solar

Se espera que la generación fotovoltaica de electricidad desempeñe un papel fundamental en el cambio de modelo energético. Sin embargo, aún quedan grandes distancias por cubrir antes de que el sol reemplace a los combustibles fósiles.

SOLAR JUNCTION

En síntesis

La energía solar desempeñará un papel clave en el modelo energético del futuro. Sin embargo, en el camino hacia su implantación definitiva aún queda un obstáculo por superar: su elevado precio.

La células fotovoltaicas cuentan con un amplio margen para las mejoras técnicas. La nanotecnología, las células multicapa y las de concentración prometen rendimientos mucho más elevados.

Por su parte, las centrales termosolares, basadas en la generación de calor, pueden dotarse de sistemas de almacenamiento energético que les permitan suministrar electricidad incluso durante la noche.

Algunos proyectos, como el propuesto por el consorcio Desertec, ya contemplan la construcción de gigantescas centrales solares en los desiertos del norte de África u otras regiones.

La catástrofe acontecida el año pasado en la central de Fukushima contribuyó a alimentar el rechazo social y político a la energía nuclear. En Alemania, por ejemplo, el Gobierno aprobó el cierre de todas las centrales antes de 2022. Ese compromiso implicará reemplazarlas por otras fuentes de energía, pero ¿cuáles? Los combustibles fósiles incrementan el efecto invernadero. La energía eólica, aunque más limpia, requiere ocupar extensas superficies en el litoral y la montaña. Y el potencial de la energía hidráulica se encuentra prácticamente agotado en el país.

Por fortuna, existe una fuente de energía casi inagotable: cada año, el sol vierte sobre nuestro planeta 1,5 trillones (1,5·1018) de kilovatios hora, 15.000 veces más que la energía primaria consumida por toda la humanidad en 2006 (1014 kWh). El aprovechamiento de tal cantidad de energía se enfrenta, no obstante, a un inconveniente fundamental: su precio. La producción fotovoltaica, que emplea placas semiconductoras para transformar de manera directa la radiación solar en electricidad, constituye hoy por hoy la fuente de energía más cara, mucho más que la eólica o la hidráulica. Como consecuencia, durante los últimos años han aumentado las voces que piden enlentecer su expansión en beneficio de otros métodos de generación de electricidad.

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