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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Septiembre 1990Nº 168

Ingeniería química

Pirotecnia

Los secretos que se esconden tras los deslumbrantes fuegos artificiales no escapan a la curiosidad científica. Principios similares se utilizan en dispositivos tan diferentes como las cerillas y la lanzadera espacial.

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Tras un estallido distante y sordo, se forma en el cielo nocturno una estela de chispas de color amarillo anaranjado, que culminan en una explosión de brillantes luces azules y verdes. Otra explosión crea un arco rasgado de guirnaldas rojas, seguidas por una cascada de chispas blancas y doradas. Una tercera carcasa produce una cortina de destellos muy brillantes de luz blanca y un ruido ensordecedor.

Todos estos efectos son habituales en las grandes celebraciones desde hace siglos. Durante la mayor parte de este tiempo, el diseño y composición de los fuegos artificiales ha sido una técnica artesanal, no una ciencia. Sólo durante los últimos decenios han comenzado los investigadores a descubrir los procesos físicos que gobiernan la producción de los brillantes colores y los efectos especiales que los caracterizan. Como resultado de estas investigaciones, ha surgido la verdadera disciplina de la pirotecnia, "la ciencia del fuego". La moderna pirotecnia se ocupa no sólo de los fuegos artificiales, sino también de una batería de dispositivos que utilizan materiales semejantes, entre los que se incluyen los cohetes de señales, las cerillas corrientes e incluso los productos empleados como combustible sólido en la lanzadera espacial.

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