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1 de Mayo de 2003
Medicina

Regeneración ósea

La degeneración del hueso por osteoporosis comporta alteraciones del movimiento. Gracias al conocimiento adquirido en los últimos años sobre la osteogénesis, podemos, sin embargo, acometer una mejor prevención y seguir nuevas opciones terapéuticas.
La degeneración del hueso por osteoporosis comporta alteraciones del movimiento. Gracias al conocimiento adquirido en los últimos años sobre la osteogénesis, podemos, sin embargo, acometer una mejor prevención y seguir nuevas opciones terapéuticas
A finales del año pasado acudió, por primera vez, a mi consulta Maxine LaLiberte, de 72 años. Entró cojeando. Me dijo que siempre había sido una mujer muy activa, con frecuencia se ocupaba del cuidado de sus nueve nietos y hasta hacía poco proyectaba recorrer el país en una caravana con su marido. Hasta que se le presentó el dolor insufrible entre los omóplatos, que le impedía el movimiento y le hacía sentirse vieja.
Esos síntomas me resultaban familiares en personas de la edad de mi paciente. Antes de haberla explorado estaba casi seguro de la fractura de una o varias vértebras, subsecuente a un proceso de osteoporosis. Se caracteriza esta alteración por una pérdida ósea tan grave, que pueden producirse fracturas espontáneamente o como resultado de golpes ligeros.

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