Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

El legado de la misión Spitzer

Una historia incompleta de la astronomía infrarroja.

MORE THINGS IN THE HEAVENS
HOW INFRARED ASTRONOMY IS EXPANDING OUR VIEW OF THE UNIVERSE

Michael Werner y Peter Eisenhardt
Princeton University Press, 2019
304 págs.

Al descubrir en 1800 la radiación infrarroja procedente del Sol, el gran astrónomo William Herschel proporcionó las primeras indicaciones de que el universo podía explorarse más allá de la luz visible. Se inauguraba así la era de la astronomía en múltiples longitudes de onda; es decir, la posibilidad de estudiar un mismo astro obteniendo información en diferentes dominios del espectro electromagnético.

El infrarrojo desempeña un papel clave en esos trabajos, pues permite acceder a regiones de las galaxias que de otro modo permanecerían ocultas. Por ejemplo, las pequeñas partículas de material sólido presentes en las nubes interestelares (los «granos de polvo») forman una pantalla que impide el paso de la luz visible pero que, en cambio, es transparente a la radiación de longitud de onda mayor, como la infrarroja. Más aún, el polvo interestelar emite su propia radiación en el infrarrojo, cuya detección hace posible diagnosticar la densidad y la temperatura del medio emisor. Por todo ello, la astronomía infrarroja se ha convertido en una herramienta fundamental para investigar los procesos de formación de estrellas, un fenómeno que se desarrolla en las regiones polvorientas de las nubes interestelares [véase «Formación estelar», por Erick T. Young; Investigación y Ciencia, abril de 2010]. El infrarrojo reviste además utilidad en prácticamente todos los campos de la astrofísica moderna, desde los estudios del sistema solar hasta los de las galaxias más lejanas.

Todo ello se describe de manera muy detallada en More things in the heavens, de Michael Werner y Peter Eisenhardt, donde también se explica cómo la atmósfera terrestre apantalla las radiaciones infrarrojas de mayor longitud de onda (aquellas de más de unas 5 micras), lo que obliga a instalar esta clase de telescopios en el espacio. Los autores han dedicado treinta años de su vida a colaborar en el diseño, construcción y explotación científica del telescopio espacial Spitzer. Este pequeño instrumento de la NASA, dotado con un espejo de 80 centímetros de diámetro, iba provisto de buenos equipos de detección (cámara, espectrógrafo y fotómetro multibanda), gracias a lo cual ha podido servir como observatorio de propósito general.

Apoyándose en numerosos ejemplos de observaciones realizadas por el Spitzer, los autores recorren de manera muy amena pero rigurosa todas las grandes cuestiones de la astrofísica contemporánea: la formación de galaxias, el nacimiento de estrellas y planetas, el estudio de exoplanetas, la estructura de la Vía Láctea, las propiedades de los cuásares y los núcleos activos de galaxias, los modelos cosmológicos, etcétera. Todos los capítulos están magníficamente ilustrados con las imágenes y espectros obtenidos por el Spitzer, y las leyendas de las figuras son muy detalladas, lo que permite al lector apresurado recorrer el libro saltando de imagen en imagen. Especialmente espectaculares son las comparaciones entre las fotografías óptica e infrarroja de un mismo objeto (como una nebulosa o un cúmulo de galaxias), lo que deja patente la utilidad de la astronomía en múltiples longitudes de onda.

De las 300 páginas del libro, más de 80 están consagradas a apéndices, notas técnicas, bibliografía e índices: un material que abunda en detalles técnicos del telescopio Spitzer, sus modos de uso, la historia de su diseño y su construcción. Todo ello será de gran interés para el astrónomo que, habiendo utilizado este telescopio para algún proyecto, desee adquirir una visión general de la gestación de la misión y de sus resultados en los distintos campos de la astrofísica. Por su lado, el lector no especialista disfrutará más con la primera parte de la obra, dedicada a esa visión panorámica de la astronomía.

Lanzado en 2003, el Spitzer estuvo completamente operativo durante seis años. Algunas de sus observaciones constituyen un legado de valor incalculable, como los enormes mosaicos de cientos de miles de imágenes de la Vía Láctea, los cuales han proporcionado la visión infrarroja a gran escala más detallada de nuestra galaxia. Pasados esos seis años, sin embargo, el telescopio perdió el refrigerante y tuvo que comenzar a funcionar con limitaciones, lo que redujo su sensibilidad. Pero todavía sigue siendo útil, por lo que la NASA ha asegurado su operación hasta este año. No cabe ninguna duda de que ha sido un instrumento de gran éxito.

No obstante, el lector generalista que desee adquirir una visión amplia de la astronomía infrarroja debería ser informado de que el Spitzer no ha sido el único telescopio de este tipo de la historia, como casi parece desprenderse de la lectura del libro, en el que los autores olvidan dar los antecedentes. Apenas se mencionan las misiones del Satélite Astronómico Infrarrojo (IRAS, lanzado en 1983) y el Observatorio Espacial Infrarrojo (ISO, de 1995), ambas con una importante contribución europea y pioneras en el campo de la astronomía infrarroja espacial.

Pero, sobre todo, el libro tampoco menciona más que muy de pasada el gran telescopio espacial Herschel, de la Agencia Espacial Europea. Equipado con un espejo de 3,5 metros de diámetro (una superficie colectora 19 veces mayor que la del Spitzer), este instrumento fue lanzado al espacio el 14 de mayo de 2009. Coincidencias de la vida, el Spitzer agotaba su refrigerante al día siguiente, de forma que el Herschel tomó el relevo y abrió una nueva época de descubrimientos completamente ignorados en este libro [véanse «El observatorio infrarrojo Herschel», de Paolo Saraceno y Anna di Giorgio, y «El universo invisible de Herschel», de Paolo Saraceno; Investigación y Ciencia, febrero de 2013].

Es cierto que la obra está referida estrictamente a la historia y al legado del Spitzer. Pero eso no se refleja en el título ni en la portada, por lo que el lector poco advertido deberá informarse por su cuenta de que esta no es toda la historia de la astronomía infrarroja ni mucho menos. También se echa en falta una mención, que yo consideraría imprescindible, a otros resultados astronómicos recientes que completan y amplían los obtenidos en el infrarrojo. Pienso sobre todo en las investigaciones en ondas de radio, como las llevadas a cabo por el radiotelescopio gigante ALMA, en Chile, las cuales son de gran relevancia para muchas de las cuestiones tratadas en el libro.

En resumidas cuentas, More things in the heavens proporciona una descripción muy detallada de la misión Spitzer, cuyos resultados se aprovechan para ofrecer una visión general del universo. Este objetivo, que evidentemente era el de los autores, está plenamente logrado. El lector que sea consciente de que se trata de una visión parcial y restringida a este proyecto de la NASA considerará muy provechosa su lectura. Sin embargo, muchos no especialistas y consumidores habituales de divulgación científica quizás desearían tener una visión más completa de la astronomía infrarroja. Para ello deberán ir más allá e informarse sobre las misiones europeas que han liderado este campo durante décadas. Querrán conocer los resultados del Herschel y, por supuesto, sentirán curiosidad por las nuevas misiones que ya se están preparando para el futuro, algo que tampoco se aborda en el libro. Un ejemplo prominente de estos nuevos proyectos es el Telescopio Espacial Infrarrojo de Cosmología y Astrofísica (SPICA), fruto de la colaboración entre las agencias japonesa y europea, el cual supondrá un nuevo paso adelante en esta maravillosa rama de la astronomía si, como mucho esperamos, acaba lanzándose en 2032.

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.