Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Simbiosis en las profundidades marinas

La notable densidad de vida de los humeros abisales se explica por la simbiosis mutuamente provechosa de animales invertebrados y las bacterias oxidadoras de sulfuros que colonizan sus células.

Los biólogos califican de desérticos muchos ambientes del globo; se trata de aquellas regiones donde la limitada disponibilidad de algún factor esencial, así agua, luz o algún nutriente, impone graves restricciones a la existencia de seres vivos. Hasta hace muy poco, la región abisal del océano se consideraba uno más de esos desiertos, cuya escasez de organismos debíase, en este caso, a la penuria extrema de alimentos.

Pero en las profundidades marinas encontramos un hábitat cuya densidad de vida iguala, si no supera, la habitual en cualquier otro ecosistema marino. Se trata del sistema de humeros o chimeneas hidrotermales, o manantiales termales abisales, situados en los centros de expansión del suelo oceánico. Los humeros, descubiertos hace sólo 10 años, se hallan a lo largo de las cordilleras del fondo del océano, donde se están separando las placas de la corteza terrestre.

En 1977, en una dorsal de expansión del océano Pacífico, a 320 kilómetros al nordeste de las islas Galápagos, los geólogos del submarino de investigación Alvin descubrieron, a 2600 metros de la superficie, un oasis bullente de vida. Había allí especies desconocidas hasta entonces para la ciencia, que vivían en oscuridad total en concentraciones muchísimo mayores de lo que se consideraba posible en las profundidades oceánicas. Gusanos tubícolas gigantes, de hasta un metro de longitud, grandes almejas blancas de 30 centímetros de largo y racimos de mejillones formaban densos agregados alrededor de las chimeneas hidrotermales. Había un número menor, pero también significativo, de quisquillas, cangrejos y peces.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.