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Rayos en casa

Puestos en contacto, materiales distintos se cargan de electricidad estática. Este fenómeno ocasiona descargas eléctricas intempestivas y desagradables, aunque pueden resultar útiles.
Wolfram Schroll, Corbis
Acaba de llegar su amigo. Cuando le besa, sufre una pequeña descarga, antes incluso de que los labios rocen su piel. No se entusiasme, esa pequeña chispa no es cosa del amor. Se trata de la manifestación de la electricidad estática que se produce por contacto o por frotamiento. El fenómeno se conoce desde el siglo vi antes de nuestra era: los griegos habían observado que el ámbar frotado con seda atraía pequeños trozos de paja.
La electrización por contacto no se reduce a sensaciones desagradables. Recibe también importantes aplicaciones: por botón de muestra, en el proceso de fotocopiado. De aquel pequeño efecto de los griegos nació el mundo moderno gobernado por el hada electricidad.

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