Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Julio de 1998
Ingeniería electrónica

Un nuevo brillo en las pantallas de televisión

La pantalla de visualización por plasma satisface por fin un viejo deseo: una pantalla grande y luminosa que, por su grosor, pueda colgarse en la pared como un cuadro.
El receptor de televisión es, a buen seguro, el producto electrónico de mayor aceptación de todos los tiempos. Suele haber más de uno en los hogares y su número supera al de teléfonos en muchos casos.
Pese a semejante éxito, nuestro receptor deja mucho que desear. Es voluminoso, pesado y algo delicado. Tal vez la mayor frustración estribe en que no resulta comercial fabricar un aparato tradicional, basado en un tubo de imagen, cuya pantalla mida en diagonal más de 1000 milímetros. Amen de ser carísimo, el televisor pesaría cientos de kilogramos y pasaría con mucha dificultad por las puertas del piso. La televisión que hoy se contempla en pantalla grande se vale de técnicas de proyección de diversos tipos que, comparadas con los tubos de imagen, limitan más o menos el brillo o los ángulos de visión.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.