El legado de la psicología de la forma

Desde su comienzo, a principios de este siglo, la teoría de la Gestalt ha hecho importantes aportaciones al estudio de la percepción, el aprendizaje y la psicología, aportaciones que mantienen su influencia.

Como muchos movimientos científicos importantes, el de la psicología de la forma (Gestalt) nació de una rebelión contra la ciencia establecida de su época. En la actualidad, varias de las concepciones que a comienzos de nuestro siglo propusieron los psicólogos "guestaltistas" están ya incorporadas a la interpretación moderna de la percepción, del aprendizaje y del pensamiento. E incluso pertenecen a nuestro mismo lenguaje y a nuestra cultura. ¿Quién no ha oído alguna vez decir "en todo su conjunto", o no ha visto figuras que demuestran los principios guestálticos, como, por ejemplo, la que de pronto parece una copa pero también los perfiles de dos caras opuestas? Sin embargo, fuera del ámbito de la psicología académica, no es tan sabido en qué consistió aquel movimiento o qué se ha hecho de las ideas que le sirvieron de base.

La psicología de la Gestalt tuvo su origen en Alemania. Tras el ascenso del nazismo, sus fundadores —Max Wertheimer, Wolfgang Kohler y Kurt Koffka— se trasladaron a los EE.UU., donde algunos de sus discípulos siguen aún en activo. Los guestaltistas contribuyeron más al estudio de la percepción que a otras áreas de la psicología: el término alemán Gestalt equivale a "forma" o "figura", aunque su intención significativa quizá se traduzca mejor por "configuración". Realizaron también importantes adelantos en educación, aprendizaje, pensamiento y psicología social. Algunas de sus ideas no han sobrevivido, pero otras siguen influyendo en el trabajo de los psicólogos modernos.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.