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1 de Enero de 1987
Percepción

Características y objetos del procesamiento visual

La capacidad, aparentemente natural, de percibir conjuntos significativos del mundo visual depende de procesos complejos. Las características que se extraen de modo automático de una escena se agrupan en objetos.

Si por arte de magia el lector fuera transportado a una ciudad desconocida, su primera impresión sería la de objetos reconocibles y organizados de forma coherente en un contexto lógico. Vería edificios, gente, automóviles y árboles. Detectaría, sin un empeño especial por su parte, colores, contornos, movimientos y distancias, y los aunaría en conjuntos pluridimensionales, asimilables a objetos y nombres conservados en la memoria. Dicho de otro modo, los conjuntos significativos parecen preceder a las partes y propiedades, como subrayaron los psicólogos de la forma, o gestaltistas, hace ya muchos años.

Este acto, realizado sin esfuerzo aparente, que repetimos innumerables veces en nuestras horas de vigilia, resulta ser de difícil interpretación o simulación en un ordenador (mucho más difícil, en efecto, que la comprensión y simulación de tareas que la mayoría considera de especial complejidad, como jugar al ajedrez o resolver problemas de lógica, por ejemplo). La percepción de conjuntos coherentes en el mundo visual depende, según parece, de complejos procesos a los que el individuo no tiene acceso consciente, procesos cuya existencia se deduce de pruebas indirectas.

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