Estimados lectores, estimadas lectoras:

Es posible que aquellos de ustedes más veteranos y con mejor memoria hayan sabido reconocer la portada de este número. En efecto, se trata de una versión de la misma portada que, en octubre de 1976, anunciaba el primer ejemplar de Investigación y Ciencia. Aquel número inició un camino que acabaría cambiando los estándares de la divulgación científica en el mundo hispanohablante y que, gracias a ustedes, ya dura 45 años.

La razón por la que hoy repetimos portada es que, al igual que aquel número, este ejemplar que sostiene entre las manos o que lee en pantalla anuncia el comienzo de un nuevo camino, uno mejor adaptado a la era digital y a las cambiantes necesidades de los lectores. Tras una etapa de casi dos décadas en que la revista se ha venido ofreciendo en edición tanto impresa como electrónica, a partir de enero de 2022 Investigación y Ciencia se publicará exclusivamente como revista digital.

Como no podría ser de otra manera, la revista seguirá manteniendo los mismos estándares de rigor y de conocimiento experto que tan decisivamente contribuyó a asentar en la divulgación científica en castellano. Una prueba de ello la encontrará en este mismo número, cuyos artículos cubren temas tan profundos e inspiradores como los últimos avances en teoría de categorías (una de las ramas más abstractas e importantes de la matemática contemporánea), el concepto de cuasipartícula y el papel esencial que desempeña en la investigación actual en física de materiales, así como varias cuestiones clave de nuestro tiempo, como el desperdicio de alimentos o la protección de la biodiversidad.

Mención aparte merece el artículo que hace honor a la portada, antigua y nueva a la vez, de este último número en papel de Investigación y Ciencia. Una emotiva entrega de «Juegos matemáticos» —la única sección de la revista que ha venido publicándose de manera ininterrumpida desde el primer número— donde Bartolo Luque, uno de los mejores divulgadores de nuestro país, nos muestra una vez más que la ciencia no conoce fronteras culturales y donde nos revela la matemática fractal que esconde el símbolo del yin y el yang, o taijitu, emblema taoísta de la dualidad y la continua transformación.

Desde el primer número de Investigación y Ciencia, han sido multitud de suscriptores y lectores de quiosco y en línea quienes han hecho posible este camino. A partir del próximo año, esa travesía continuará con una Investigación y Ciencia digital, caracterizada por el mismo contenido de referencia pero en un formato más moderno, accesible y agradable de leer en pantalla.

Deseamos que siga disfrutando de su lectura. Nos vemos en enero de 2022 en formato digital.

Anna Ferran, Editora de Investigación y Ciencia
Ernesto Lozano, Editor de Investigación y Ciencia
Laia Torres, Directora editorial


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adquisición de números sueltos, etc.): www.investigacionyciencia.es/faq

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