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Actualidad científica

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  • Mente y Cerebro
  • Noviembre/Diciembre 2018Nº 93
Retrospectiva

Historia de la medicina

Sperry, el audaz seccionador­ del cerebro

El joven neurocientífico Roger Sperry ideó experimentos ­inusuales que ponían a prueba las teorías de reputados científicos. Su espíritu crítico y su insaciable curiosidad le proporcionaron el premio Nobel.

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En un quirófano de principios de los años sesenta del siglo pasado, un cirujano, armado con una sierra, abre la calota craneal de un hombre. A continuación, manipula con minuciosidad unas pinzas en el surco que separa las dos mitades cerebrales. Su objetivo es el cuerpo calloso, estructura de unión entre los dos hemisferios del cerebro. Finalmente, lo secciona. Una vez que el paciente epiléptico se recupera de la delicada intervención, el neurobiólogo Roger Sperry lo recluta para una serie de test. Bajo el nombre de «experimentos del cerebro dividido», esas pruebas pasan a formar parte de la historia de la ciencia. En 1981, Sperry recibe el premio Nobel de fisiología o medicina. El galardón coronó una trayectoria profesional plagada de puntos culminantes. Y de unos interesantes inicios.

Roger Wolcott Sperry nació el 20 de agosto de 1913 en Hartford, Estados Unidos. Sus primeros años de vida transcurrieron en una granja situada a las afueras de la ciudad. Su padre, banquero de profesión, concedía un gran valor a la erudición y al rendimiento académico. Es probable que su papel fuera decisivo para que su hijo descubriera la psicología experimental. Un día, trajo a casa un libro de la biblioteca. El autor era el reconocido psicólogo y fisiólogo estadounidense William James. La obra dejó impresionado al niño.

Sin embargo, no parecía que tuviera intenciones de embarcarse en una carrera científica. Durante su juventud, los intereses de Sperry se centraban en un campo completamente distinto: el deporte. Después de la precoz muerte del padre (Roger tenía 11 años), la familia se trasladó a West Hartford, donde estableció un récord nacional en lanzamiento de jabalina durante su etapa de estudiante de instituto. Asimismo, destacó sus ambiciones deportivas como principal objetivo en su currículum para realizar su formación universitaria en el Colegio de Oberlin, en Ohio; solo en segundo lugar aparecía la investigación médica. No obstante, como en esa época también despuntaban sus dotes intelectuales, recibió una beca de cuatro años.

Mientras que su hermano, quien estudiaba en el mismo centro universitario, se decantó por la química, Roger dedicó esos años a otra de sus pasiones: la lírica inglesa de siglo XVII. En 1935 completó su licenciatura en inglés. Solo después llevó a cabo los estudios de psicología, de dos años. Asistió a un curso introductorio con el psicólogo Raymond Herbert Stetson. Fue entonces cuando su carrera emprendió el camino decisivo. En el curso de Stetson volvió a encontrarse con las ideas de William James y, por primera vez, se planteó una cuestión fundamental que supondría un común denominador durante toda su vida de investigador: ¿Dónde se origina la conducta? ¿Qué es la consciencia? Preguntas que anotaba en la primera hoja de sus apuntes en clase.

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