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Actualidad científica

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  • Mente y Cerebro
  • Marzo/Abril 2005Nº 11

Neurociencia

Células de la glía

¿Es tan sólo un aglutinante? ¿Interviene en la formación del pensamiento? La ciencia avanza a paso seguro en el conocimiento de las células gliales.

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Las neuronas no son los componentes mayoritarios de nuestro cerebro; decuplican su número las células de la glía. De acuerdo con la doctrina tradicional, las gliales desempeñan funciones de soporte y asistencia a las neuronas. Durante el desarrollo, proporcionan el armazón de guía para las células nerviosas migratorias y las prolongaciones celulares expansivas y, cuando el sistema nervioso ha alcanzado la madurez, aíslan eléctricamente a las neuronas del medio. Además, cumplen una misión capital en las defensas inmunitarias del cerebro y regulan el equilibrio iónico neuronal.

La investigación reciente nos obliga a modificar el cuadro. Es más que probable que las células de la glía aporten su grano de arena al procesamiento general de la información por el sistema nervioso. E intervendrían en la epilepsia.

Rudolf Virchow (1821-1902) no pudo imaginar la veloz carrera de su objeto preferido de inquisición: la «neuroglía», así denominó a la sustancia donde se alojaban las neuronas. Pío del Río Hortega (1882-1945) descubrió más tarde que existían tres tipos diferentes de células gliales en el sistema nervioso central: microglía, oligodendrocitos y astrocitos, clasificación que aún hoy se mantiene prácticamente intacta.

Las células de la microglía participan en la defensa inmunitaria. Los oligodendrocitos crean vainas aislantes de mielina alrededor de las prolongaciones, algunas de ellas larguísimas, de las neuronas cerebrales, posibilitando con ello una transmisión extraordinariamente rápida de los impulsos nerviosos. Esta función la asumen las células de Schwann en el sistema nervioso periférico. Por último, los astrocitos establecen un contacto estrecho con los lugares de comunicación entre dos neuronas (sinapsis) y, además, poseen una comunicación inmediata con los vasos sanguíneos. Por lo que se sabe, este tipo de célula glial, la más común, es responsable de multitud de funciones variadísimas.

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