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Neuronas especializadas en acontecimientos

Estas células nerviosas, halladas en ratones, ayudan al cerebro a organizar los recuerdos espaciales.

Sección de cerebro de ratón donde se aprecia la región del hipocampo. [Flickr/NIH]

Cuando vamos a un restaurante, siempre actuamos de la misma manera: nos sentamos, leemos la carta, pedimos, comemos. La forma en que el cerebro estructura un proceso así, en unidades cíclicas, puede observarse incluso en neuronas individuales, han constatado Susumu Tonegawa y otros investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts. En ratones han descubierto células especializadas en «postres» —continuando con la analogía del restaurante—, las cuales se activan siempre que se tiene un postre delante.

Para su experimento, los científicos implantaron unos finos electrodos en el hipocampo (área cerebral relacionada con la construcción de la memoria) de los animales. A continuación, dejaron que los roedores corrieran por un circuito circular durante cuatro horas. Tras ello, les ofrecieron una recompensa. De este modo identificaron en el cerebro de los ratones células que se activaban en la primera ronda, pero también otras que intervenían en cuanto el animal había completado la cuarta vuelta y aguardaba su premio.

Además, comprobaron que si trasladaban a los roedores a un circuito con ángulos rectos en el que corrían varias rondas, se activaba el mismo grupo de células, de nuevo siguiendo la respuesta original: se excitaban las mismas neuronas que en la primera ronda, sin importar que el recorrido fuese circular o angular. Esas llamadas «células de acontecimiento» (event cells) parecían estar especializadas en conceptos abstractos («ronda 1» o «final del recorrido»).

Las células de acontecimientos se encuentran en la misma región del cerebro que las denominadas células de lugar, mediante las cuales tanto los humanos como los animales nos orientamos en el espacio. Sin embargo, existen diferencias claras: las células de lugar clásicas se hallan especializadas en un punto muy concreto del espacio y solo se activan cuando el animal (o la persona) se dirige allí.

Los investigadores desconocen todavía qué información utilizan las células de acontecimiento para distinguir en qué parte de una secuencia se halla el organismo. Solo han conseguido interrumpir el curso de los acontecimientos, ya que paralizaron las células de otra región cerebral, la corteza medial entorrinal, con procedimientos genéticos.

Fuente: Nature Neuroscience, 10.1038/s41593-020-0614-x, 2020

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