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Getty Images / Liliboas / iStock

Averiguar si los animales tienen una vida emocional semejante a la nuestra resulta una tarea difícil. Los humanos lloramos la pérdida de nuestros allegados y conocidos, a veces incluso nos afligimos por el fallecimiento de personas a las que nunca hemos llegado a conocer. La mayoría de nosotros sabe cómo nos sentimos ante la muerte de alguien; por esa razón, somos capaces de reconocer el duelo en los demás, comprenderlo y compartir ese sentimiento. Sin embargo, ¿cómo podemos saber si un lobo y un jabalí sienten lo mismo? 

Se sabe que algunos animales permanecen durante mucho tiempo al lado de la cría o del compañero que ha fallecido; en parte, también muestran síntomas de depresión. Los investigadores han observado este comportamiento en diversas especies, entre ellas, delfines, chimpancés, gorilas y elefantes [véase «El dolor de una madre»; Mente y Cerebro n.o 97, 2019]. Además, existen numerosos informes acerca de perros que no se alejan de su dueño fallecido, que a veces defienden con agresividad; en ocasiones, también dejan de comer. En el Centro de Investigación Konrad Lorenz comprobamos cómo los machos de ánsar común se apartaban de su bandada y se volvían más apáticos después de que un lobo despedazara a la hembra que estaba incubando los huevos. Parecían profundamente afligidos. No obstante, todavía desconocemos si esos animales experimentan el duelo igual que nosotros. 

Resulta plausible que los animales que presentan una organización social compleja y unos vínculos estrechos con sus congéneres sean capaces de sentir de manera semejante a nosotros. Los individuos con vínculos afectivos (los padres y sus hijos, la pareja, los familiares o los amigos) también se apoyan en el reino animal. La presencia del compañero tiene un efecto calmante en ellos. Asimismo, procuran evitar las separaciones. No hay duda de que se reconocen unos a otros y se echan de menos. Por ese motivo, tampoco resulta descabellado que cuando muere un compañero traten de mantener el contacto con él, intenten hacerle reaccionar o, incluso, muestren conductas de duelo.

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