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Las neuronas que roban el sueño

Relacionan las llamadas neuronas espinosas medianas con la dificultad para dormir.

Getty Images / LJUPCO / iStock

Alrededor de una de cada diez personas padece insomnio crónico; y en edades avanzadas, hasta un tercio de la población presenta graves problemas para dormir. Danielle Posthuma y otros científicos de la Universidad Libre de Ámsterdam han analizado la causa de este fenómeno. En esa exploración, se han tropezado con un tipo especial de neuronas que, al parecer, son responsables, en gran medida, de la falta de sueño.

Los investigadores basaron su estudio en los datos genéticos y de trastornos del sueño de 1,3 millones de personas. En primer lugar, identificaron 956 variantes genéticas relacionadas con el riesgo elevado de sufrir trastornos relacionados con el descanso nocturno. De forma sorprendente, dichas variantes apenas se solapaban con los factores hereditarios que influyen en el cronotipo (madrugadores o trasnochadores) ni con otros rasgos ligados al sueño. En cambio, hallaron numerosas coincidencias con el componente genético de la depresión, el miedo y la fragilidad emocional.

A continuación, estudiaron en qué lugar exacto del encéfalo actuaban los factores hereditarios implicados. Según hallaron, un grupo de genes desempeñaba una función decisiva en el funcionamiento de los axones (los apéndices de las neuronas a través de los que se transmiten las señales de una a otra). Otro grupo de genes mostraba actividad en determinadas neuronas del cuerpo estriado y la corteza cerebral, las cuales venían relacionándose desde hacía tiempo con los trastornos del sueño: «Descubrimos un tipo concreto de neuronas, las llamadas neuronas espinosas medianas», indica Posthuma.

Estas neuronas espinosas, de tamaño mediano y con células nerviosas llenas de protuberancias puntiagudas, se alojan, entre otras áreas, en núcleos del interior de ambos hemisferios cerebrales. Sobre todo, tienen una función inhibidora y constituyen el 95 por ciento de las neuronas del estriado, uno de los pilares de los ganglios basales, que coordinan nuestros movimientos mediante circuitos de regulación. De acuerdo con hallazgos anteriores que confirman la elevada incidencia de trastornos del sueño en las enfermedades neurodegenerativas, ya se sospechaba que los ganglios basales están implicados en la regulación del sueño. Según los investigadores, los estudios de neuroimágenes sugieren que el núcleo caudado del estriado es la clave del desequilibrio neuronal en los trastornos del sueño. Asimismo, afirman que a través del conocimiento sobre cómo funcionan estas neuronas específicas es posible investigar en el laboratorio los mecanismos fundamentales de los trastornos del sueño en las células encefálicas individuales «con el fin de comprender qué ocurre a nivel micro en las moléculas y células del encéfalo».

Fuente: Nature Genetics, 10.1038/s41588-018-0333-3, 2019

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