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Pensar antes de pestañear

El parpadeo de los niños con autismo revela dónde fijan la atención.

GETTY IMAGES / J. PARSONS

El rastreo de los movimientos oculares permite a los científicos averiguar lo que nos interesa de una escena. En cambio, los escasos milisegundos de parpadeo suelen despreciarse, se consideran ruido, un dato residual. No obstante, se ha apreciado que el pestañeo podría contener información importante: cuanto más pestañeamos menos enfocada se halla nuestra atención. En el autismo, las pautas del parpadeo parecen indicar la forma de relacionarse del sujeto con el entorno.

En experimentos con niños de corta edad, Warren Jones, de la facultad de medicina de la Universidad Emory, observó que sus parpadeos no eran aleatorios, sino estratégicos. Mientras miraban una grabación, inhibían el pestañeo si esta les resultaba interesante. «La cronología de los momentos en que no pestañeamos parece vinculada con el grado de implicación hacia lo que miramos», afirma Jones.

El investigador ha aplicado este descubrimiento para el estudio de la atención en el autismo. En un artículo publicado en diciembre de 2011 en Proceedings of the National Academy of Sciences USA, Jones señalaba diferencias en las pautas de pestañeo de niños con autismo y otros con desarrollo normal. Se mostró a ambos grupos un vídeo que contenía momentos emotivos y también escenas de acción. Los probandos sin el trastorno inhibían el pestañeo justo antes de los momentos más emotivos, como si estuvieran siguiendo la narración y previendo un desenlace. En cambio, los que padecían la patología seguían pestañeando en esos mismos momentos, lo que hacía pensar que no estaban siguiendo el hilo emocional de la historia. No obstante, sí mostraban una respuesta cuando un objeto se movía de forma súbita.

Los resultados confirman observaciones anteriores relacionadas con la atención de los niños con autismo, a saber, que estos se interesan más por los fenómenos de acción que por los emotivos. Además, en opinión de Jones, las conclusiones previas confieren legitimidad a los estudios sobre el pestañeo. En otras palabras, el pestañeo se dibuja como un instrumento válido de investigación. Esta técnica podría resultar en especial útil en la exploración de sujetos con afasia, además de contribuir en la definición de subcategorías de autismo.

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