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El hombre que no podía distinguir ciertos números

Una enfermedad neurodegenerativa que afecta a la corteza cerebral y a los ganglios basales impide a un paciente distinguir los números del dos al nueve.

Para el paciente R.F.S., los números son solo garabatos. A la derecha aparece el modo en que reprodujo el 8 que se le mostraba. [Universidad Johns Hopkins; «Lack of awareness despite complex visual processing: Evidence from event-related potentials in a case of selective metamorphopsia». T. M. Schubert et al. En PNAS, 10.1073/pnas.2000424117, 2020]

Imagínese que en vez de ver los números del dos al nueve observa solo un montón de garabatos. Teresa Schubert y otros investigadores de la Universidad Harvard describieron en 2020 el caso de un paciente de 60 años que presentaba ese problema a causa de un trastorno cerebral.

R.F.S., como le llaman los científicos, padece una enfermedad neurodegenerativa que afecta a la corteza y los ganglios basales del cerebro. Junto a alteraciones previsibles, como problemas de memoria y espasmos musculares, el hombre se quejaba de un déficit poco habitual: siempre que le mostraban cifras del dos al nueve veía solo unas líneas raras, que describía como «espaguetis». La forma de las líneas no era específica de una cifra determinada, por tanto, no podía sacar conclusiones sobre el número que le mostraban.

Sin embargo, R.F.S. sí era capaz de distinguir letras y otros símbolos: sorprendentemente, las cifras uno y cero no le suponían ninguna dificultad; también identificaba números escritos con letras o números romanos. Al parecer, su percepción fallaba cuando se trataba de las cifras entre el dos y el nueve. Así pues, no distinguía imágenes situadas justo al lado de los números mencionados o que los contuvieran. De esta manera, no le resultaba problemático identificar el dibujo de un violín, pero si el instrumento se hallaba insertado en un gran tres, le era imposible percibir la imagen en su conjunto.

Mediante electroencefalografía, los científicos estudiaron qué sucedía en la cabeza de R.F.S. mientras le enseñaban fotografías de caras que a veces aparecían combinadas con números. Comprobaron que su cerebro mostraba patrones de ondas similares, con independencia de si reconocía el rostro o no.

Hasta ahora, se pensaba que las ondas cerebrales investigadas por el equipo de Schubert aparecían solo cuando se reconocían rostros de manera consciente. Pero, al parecer, se trata de una idea errónea. «Los resultados muestran que el cerebro de R.F.S. llevaba a cabo procesamientos complejos sin utilizar la percepción consciente», afirma David Rothlein, uno de los autores del estudio. «Su cerebro reconocía caras en las cifras sin que él fuera consciente de ello.»

Los científicos sospechan que en este paciente no estaba dañado el reconocimiento de cifras en sí, sino que se encontraban bloqueadas otras fases del procesamiento cerebral, las cuales dejan pasar a la consciencia la información sobre lo que se ve. Por tanto, es probable que R.F.S. pudiese reconocer las cifras cero y uno porque tenían un significado cognitivo relevante y porque, además, sus formas son sencillas y se parecen a las letras «O» e «I».

Fuente: PNAS, 10.1073/pnas.2000424117, 2020

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