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Ratones con cara de alegría

La expresión facial de los ratones también expresa el valor emocional que les merece un estímulo.

Getty Images / DAYDREAMSGIRL / iStock

¿Ha visto alguna vez reír a un ratón? Seguramente, su respuesta sea «no», pues las caras de la mayoría de los animales nos parecen inexpresivas. Sin embargo, unos investigadores del Instituto Max Planck de Neurobiología en Martinsried acaban de demostrar que esa idea es errónea. Según afirman, han identificado cinco estados emocionales en el rostro de roedores; a saber, alegría, repugnancia, dolor, miedo y malestar. En su estudio, utilizaron un algoritmo informático para el reconocimiento de emociones, que incluso puede medir la intensidad de la expresividad.

«Los ratones que bebieron un líquido azucarado mostraban gestos faciales que indicaban mayor agrado cuando estaban hambrientos que cuando se encontraban empachados», afirma Nadine Gogalla, directora del trabajo. Según la neurocientífica, ello demuestra que la mímica de un ratón no es solo una reacción al entorno, sino que también refleja el valor emocional del estímulo. Asimismo, los roedores que probaron un líquido ligeramente salado mostraron una expresión «de contento», mientras que al tomar una solución fuertemente salada parecían «asqueados».

Los investigadores comprobaron, además, que la actividad neuronal influenciaba distintas áreas cerebrales de la mímica de los ratones. Mediante optogenética activaron determinadas neuronas en regiones responsables de la génesis de las emociones con el objetivo de provocarles diferentes expresiones faciales. Al medir la actividad neuronal de la corteza insular y, al mismo tiempo, observar la gestualidad de los animales, descubrieron algo asombroso: las neuronas ­reaccionaban a la vez y con una intensidad equiparable a la cara del animal. Cada una de las células se correspondía con una emoción específica.

Estos resultados revelan que, al menos en la corteza insular, existen «neuronas emocionales», afirman los autores. Sostienen, además, que con la nueva técnica podría ahondarse en el modo en que se forman y procesan las emociones en el cerebro.

Fuente: Science, 10.1126/science.aaz9468, 2020

 

 

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