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Las mujeres se orientan peor que los hombres: ¿mito o realidad?

Las diferencias que presentan hombres y mujeres en la orientación y navegación espacial constituyen un tema controvertido. La explicación más plausible señala que las disimilitudes se deben a un aprendizaje dispar a lo largo de la evolución.

Getty Images / wundervisuals / iStock

En síntesis

Existen diversas hipótesis sobre las diferencias de sexo en las habilidades espaciales. La más plausible sitúa el motivo en nuestros antepasados: su organización en sociedades de cazadores-recolectoras ha sido determinante.

Así, los hombres destacan en las capacidades de orientación y navegación, necesarias para la caza, mientras que las mujeres sobresalen en las habilidades en espacios limitados, relacionadas con la recolección de alimentos.

El hipocampo se dibuja como una estructura clave en las capacidades de orientación y navegación espacial. Gracias a la plasticidad cerebral, el entrenamiento podría aumentar la sustancia gris hipocampal.

No saben aparcar. Tampoco tienen sentido de la orientación. Incluso miran los mapas al revés, critican los hombres de las mujeres en Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas. «Menos del 1 por ciento de los pilotos de las líneas aéreas comerciales son mujeres», escriben los autores del libro superventas, Allan y Barbara Pease. Yprosiguen: «Cuando intentamos comentar este hecho con los portavoces de las líneas aéreas, muchos se mostraron reticentes a expresar su opinión por miedo a que se les acusase de sexistas.» Mas ¿merecerían ese calificativo?

Múltiples experimentos sobre el aprendizaje y la memoria espacial han demostrado que los machos y las hembras de numerosas especies de mamíferos, entre ellas los humanos, a menudo difieren en el uso de diversas fuentes de información para resolver tareas espaciales y de navegación. No se trata solo de que los machos, por lo general, resuelvan un problema espacial más rápido que las hembras (diferencia de sexo cuantitativa), sino de que unos y otras suelen utilizar estrategias distintas para resolver el mismo problema (diferencia de sexo cualitativa). Tanto las ratas como los humanos macho parecen más propensos a emplear información geométrica (ángulos, puntos cardinales y distancias) para alcanzar su destino, mientras que las hembras tienden a utilizar puntos de referencia (objetos prominentes: un edificio, una escultura, un parque, etcétera). Por ello, en el sexo masculino se habla de estrategias de orientación o euclidianas, y en el femenino, de estrategias topográficas o basadas en puntos de referencia. Así lo han demostrado diversos estudios.

En 1986, Shawn Ward, de la Universidad de Connecticut, junto con Nora Newcombe y Willis Overton, ambos de la Universidad de Temple, investigaron el modo en que hombres y mujeres explican cómo dirigirse a un lugar. El estudio pionero se llevó a cabo con estudiantes de psicología de la Universidad de Temple. Los resultados fueron reveladores: para indicar el camino, las chicas se basaban, sobre todo, en puntos de referencia (por ejemplo, edificios singulares o accidentes geográficos), mientras que los chicos informaban sobre distancias o puntos cardinales (norte, sur, este y oeste).

Dos años después, Noah J. Sandstrom, Jordy Kaufman y Scott A. Huettel, investigadores de la Universidad Duke, solicitaron a voluntarios de ambos sexos que navegaran por un laberinto acuático virtual, en el que tanto unos objetos del entorno (muebles y objetos varios) como la geometría de la habitación virtual estaban disponibles simultáneamente como puntos de referencia distantes que permitían alcanzar una meta. Una vez hubieron aprendido la tarea, los investigadores llevaron a cabo una serie de manipulaciones que pusieron de manifiesto que las chicas dependían predominantemente de los puntos de referencia mientras que los chicos dependían sobre todo de la geometría de la habitación. Experimentos parecidos llevados a cabo con ratas y diversas formas de laberinto han replicado los mismos resultados. ¿A qué se deben estas diferencias? ¿Cómo se explican?

En busca de una explicación

Se han propuesto diversas hipótesis para dilucidar las diferencias de sexo, tanto cuantitativas como cualitativas, que a menudo se encuentran en las tareas espaciales. La explicación más ampliamente aceptada radica en el tamaño del territorio que se frecuenta a lo largo de la vida. Esta hipótesis biológica concuerda con el argumento de que las diferencias que se observan entre los machos y las hembras de numerosos mamíferos son el resultado de alguna forma de selección natural. Así, ambos sexos han desarrollado distintas estrategias de búsqueda y navegación espacial a causa de la presión selectiva del ambiente, que ha dado lugar a habilidades diferentes.

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