En las redes sociales, ¡sé tú mismo!

Mostrar el verdadero «yo» en las redes sociales resulta más beneficioso para el estado de ánimo que simular ser de otra manera.

UNSPlASH / TIM MOSSHOLDER (unsplash.com/photos/clN4DePMfm4)

¿Perjudica a la psique pasar mucho tiempo en las redes sociales? Las investigaciones ya han arrojado indicios de que el uso frecuente de Instagram, Facebook y otras plataformas sociales está asociado con trastornos mentales como depresión, ansiedad y problemas del sueño. Sin embargo, la validez de estos hallazgos resulta controvertida. Investigadoras de la Escuela de Negocios de Columbia en Nueva York analizaron si mostrarse auténtico en las redes sociales marca una diferencia en el bienestar mental.

Los científicos del equipo de Erica Bailey examinaron los datos de 10.560 usuarios de Facebook que habían respondido un test de personalidad. Compararon esta autoevaluación con un análisis del perfil de Facebook de los participantes. Determinaron la personalidad a partir, por ejemplo, de sus «me gusta» y los patrones lingüísticos de sus comentarios. Según observaron, cuanto menor era la discrepancia entre la personalidad autoinformada y la determinada por los investigadores, más satisfechos estaban los sujetos con su vida.

Con el objetivo de testar la causalidad de esta conexión, las investigadoras pidieron a otras 90 personas que se mostraran de forma auténtica en las redes durante una semana y que, por el contrario, presentaran una versión idealizada de sí mismas otros siete días. ¿Resultado? Los participantes que revelaron su verdadero yo se encontraban con un mejor estado de ánimo y experimentaban sentimientos más positivos al final del estudio. Por tanto, «¡Sé tú mismo!» parece ser un consejo a seguir cuando se participa en las redes sociales, según indican las investigadoras.

Otro estudio reciente evaluó si el uso del teléfono inteligente fomenta la depresión y la ansiedad. Heather Shaw, de la Universidad Lancaster, junto con otros científicos, señalan que, con frecuencia, las investigaciones anteriores sobre este tema no registraban el tiempo que se empleaba con el móvil, sino que se utilizaban declaraciones mediante cuestionarios acerca del comportamiento «adictivo», como «Uso mi teléfono móvil más de lo que me gustaría».

Los voluntarios que estuvieron de acuerdo con esas afirmaciones mostraban también en las encuestas del reciente estudio signos de depresión y estrés. No obstante, cuando midieron objetivamente el tiempo que empleaban con el dispositivo con ayuda de una aplicación, no hallaron apenas relación con la salud mental. Según el equipo de Shaw, lo decisivo no es la duración real de uso, sino cómo las personas lo califican. Así, en lugar de querer reducir el tiempo que se dedica al móvil, parece tener más sentido encontrar un manejo más relajado de la tecnología, concluyen los autores.

Fuente: Nature Communications, 10.1038/s41467-020-18539-w, 2020;
Technology, Mind, and Behavior, 10.1037/tmb0000022, 2020

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.