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Actualidad científica

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  • Mente y Cerebro
  • Enero/Marzo 2003Nº 2

Neurociencia

Inteligencia y mielina

¿Por qué unos son más inteligentes que otros? Todo indica que ciertas cualidades especiales de las neuronas cerebrales desempeñan un papel fundamental.

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Entre otros factores distintivos, el siglo XX se caracterizó por la importancia dada a la investigación de la inteligencia. Los psicólogos pusieron particular empeño en definir y medir esta fascinante facultad del hombre. Abordaron la estructura de la inteligencia y su contribución al éxito profesional y personal de los individuos. Pero quienes investigan el coeficiente intelectual ¿saben qué es la inteligencia? A duras penas. Además, habrían de entender también cómo surge. En este sentido, nuestros conocimientos sobre las bases anatómicas y fisiológicas de la inteligencia resultan pálidos si se comparan con los conocimientos adquiridos por los psicólogos.

¿Por qué la inteligencia varía de una persona a otra? ¿Qué importan más, los genes o los factores ambientales? Los estudios con gemelos y con niños adoptados permiten responder en buena medida a estas preguntas. Genes y factores ambientales, dentro y fuera de la familia éstos, influyen sobre la inteligencia. En los niños y adolescentes la influencia de la herencia es del 50% y la del ambiente algo menor; el resto se atribuye a errores de cálculo. Conforme aumenta la edad, van dominando los genes de un modo creciente. Las investigaciones realizadas en personas mayores de 60 años permiten entrever que el coeficiente intelectual es hereditario en aproximadamente un 80%.

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